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        Capital de la Parroquia Moroturo

          Esta página fue creada por  Reinaldo Chirinos el 4 de marzo de 2010


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Peregrinar Del Café. Por Reinaldo Chirinos

Desde el Reino de Kaffa a la Comarca Ayamán de Parupano

Por: Santaines | Publicado: 19/04/2014 14:45 | | #Cont:1

CONTENIDO

 

INTRODUCCIÓN

I PARTE:

DESDE KAFFA HASTA PARUPANO: GENERALIDADES DEL CAFE

Desde El Reino de Kaffa

Hasta la Comarca Ayamán de Parupano

El Café y el origen de su terminología

La bebida del café

Domesticación del café

Primeras referencias sobre el café

Leyendas del café

II PARTE:

RECORRIDO DEL CAFÉ POR EL MUNDO: CAFETERÍAS Y PROHIBICIONES 

Las Cafeterías

Consumo de café en Europa

La guerra y el café en Austria

Motín del té en Boston (Estados Unidos)

Las cafeterías escenarios de la historia

El café como fuente de inspiración

Prohibiciones del consumo del café

III PARTE:

PEREGRINAR DEL CAFÉ

El café desde Etiopía, a Yemen y Turquía

El café en el Mundo Árabe

De la Meca a la India

El viaje del café a Europa

IV PARTE:

HISTORIA DEL CAFÉ EN VENEZUELA

Llega el café a Venezuela

Primeras Haciendas De Café En Chacao

Auge de la economía cafetalera en Venezuela

Incidencia de la problemática del café a nivel mundial en Venezuela 

Decadencia de la producción cafetalera en Venezuela

V PARTE:

EL CAFÉ PARUPANO Y CAFÉ CORIANO

El Café Parupano

El Café Coriano

VI PARTE:

COMUNIDAD LOMAS DE PARUPANO

Lomas de Parupano

REFERENCIAS

 

 

 

 

Plantas de cafe en Parupano (variedad: Caturra Rojo)

INTRODUCCIÓN

Desde el antiguo Reino de Kaffa del Continente Africano, hasta la Comarca Ayamán de Parupano se recorre no sólo en trayecto físico-geográfico transcontinental, sino también un trayecto geo-histórico, físico-cultural y espiritual. Pues, este trayecto será recorrido con inmediatez literal, a partir de las páginas que conforman este ensayo, salido de las entrañas de los atractivos paisajes de la zona de Parupano ubicada en las Parroquias Siquisique, San Miguel y Moroturo del Municipio Urdaneta, Estado Lara, de la República Bolivariana de Venezuela.

El presente ensayo en su contenido podemos observar una historia que ha sido contada tantas veces, en diversos libros, revistas, periódicos, etc. Sin embargo no somos muchos los que nos hemos aproximado a su mediano conocimiento, a pesar de ser el café parte de nuestra diaria alimentación, poco nos ha interesado su emocionante y vivificante historia, nos ha bastado estimularnos diariamente con su agradable sabor que sentimos después de levantarnos y degustar los deleitantes tragos de la bebida que complementa nuestro despertar mañanero.

Aquí hemos concluido un recorrido en el tiempo: momentos y épocas, sucesos diversos, que se sumergen en un eje de fundamento histórico, donde a cada paso descubrimos relevantes interrogaciones que podemos encontrarle respuesta de diversas formas, ya que desde los resúmenes de alguna tradición oral, ya escrita a manera de leyendas y otras como estudios científicos de importantes investigadores, nos han dado la respuesta a las incógnitas que nos planteamos al momento de iniciar el trabajo investigativo, a través de referencias escritas en físico, y virtuales, las cuales en el transcurso del trabajo citamos sus fuentes.

El café ha sido un factor de profundas enigmas históricas, testigo fiel de inmensos momentos en la historia a partir del siglo XIV, cuando comienza a conocerse la bebida que se convierte en el estimulante universal, razón por la que nos propusimos una importante indagación desde el momento de mi llagada a la comunidad de Lomas de Parupano, como Maestro Pueblo del Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (INCES), para el acompañamiento del Proyecto “Producción de Plántulas de Café en Vivero para Agricultores”, ejecutado con apoyo del Gobierno Nacional, donde nuestro primer paso fue investigar sobre el “Café Parupano” y luego ir a la reconstrucción histórica de la comunidad, labor que nos entusiasmó investigar desde las raíces el origen del café. Fue inmediata la investigación, nos fuimos a las webs, donde nos topamos con el Reino de Kaffa, en el continente Africano, ubicado ese viejo Reino en la antigua Abisinia, hoy Etiopía.

Realmente, debido a lo remoto del tiempo, sobre el origen del café, no es fácil conseguir las verdaderas fuentes de su génesis como bebida y como domesticación del cultivo, sin embargo hemos tomado las referencias de mayor aproximación a la realidad, tomando muy en cuenta la tradicional narración de la leyenda sobre Kaldi, el pastor de cabras que descubre las raras bayas y al Monge que descubre las delicias estimulantes de aquellas extrañas semillas que agitaban curiosamente, el temperamento emocional de las cabras, al consumirlas.

Desde allí parte el inspirador recorrido del café por el mundo, encontrándonos con un sin número de acontecimientos que hoy plasman los anales de la historia de los pueblos, llegando a la América en los tiempos de conquista, convirtiéndose en un habitante más del suelo americano.

Y así de esta manera llega el café a la América, conquistando sociedades gastronómicas en los diferentes estratos sociales, imponiéndose como estimulante y vigorizante bebida, acompañada del papelón y la leche, que vino a ponerle el toque más agradable al excitante y negro néctar africano.

En Venezuela fueron los padres Neristas los que plantaron las primeras haciendas de café, en Chacao, muy cerca de Caracas entre los años 1783-1784, y desde allí se extiende el cultivo por todo el país, hasta llegar directo desde la Hacienda San Felipe Neri a Parupano en el año 1840, donde habitaban los indios ayamanes, que fueron muy respetados por los primeros fundadores de las haciendas cafetaleras. De esta forma el pueblo Ayamán adopta la palabra café en su lengua originaria como: “Kappe”, llamándolo también “cache” café rehervido y “guayoyo”, café claro.

Ahora pasemos a vivir el intenso recorrido del café por el mundo, conquistando pueblos enteros para el disfrute de su agradable sabor, siendo el café protagonista de eventos históricos que han dejado huellas en el mundo, desde las más antiguas cafeterías hasta las más modernas que hoy en todos los rincones del Planeta existen, como sitios de encuentro de los diversos estratos sociales donde convergen en la socialización de la diversidad de ideas y temas que conmueven el ser social en el colectivo de pasamientos diversos.

 

Reinaldo Chirinos

 

Lomas de Parupano, 29 de noviembre de 2013

 

 

DESDE KAFFA HASTA PARUPANO: GENERALIDADES SOBRE EL CAFÉ

Café en cereza, cosechado en Parupano

Desde El Reino de Kaffa…

 

El antiguo Reino de Kaffa, era un estado situado en territorio de la Abisinia en lo que hoy es la República Democrática Federal de Etiopía, su capital era la ciudad de Bonga, según lo consultado en las fuentes electrónicas pudimos detectar que fue fundada aproximadamente en año 1390 por un tal Minjo, (del que aún no hemos conseguido referencias importantes), que según la tradición oral derrocó la dinastía de 32 reyes. Bonga ciudad capital del antiguo Reino de Kaffa fue el centro comercial más importante, exportador de productos básicos como el oro, el café, el algodón, etc. Su existencia se remonta al siglo XIV. El Reino de Kaffa fue muy fuerte y fue gobernado por muchos reyes. El último rey, fue Gaki Sherocho, Fallecido en 1919.

Kaffa hoy, se encuentra en el suroeste de Etiopía, como provincia. La zona está dotada de los bosques naturales donde se desarrolla el cultivo de café. Fue en el pasado una ruta comercial a Sudán, la Península de Arabia y otras partes de África, lo que quizá hizo posible la propagación del café, desde allí hasta todos

los países del planeta. Los cultivos más importantes se destacan el algodón y el café.

Hoy Kaffa es una región provincial de Etiopía. Históricamente se ha considerado el hogar original de café, que crece silvestre en los bosques, en sus diversas variedades. Los investigadores científicos han comprobado en diversos estudios, que todas las plantas de la especie Coffea Arabica en todo el mundo son descendientes de las plantas de Kaffa.

Pero veamos la versión histórica sobre Kaffa que hemos observado en el portal GEO, en un artículo titulado “Café Silvestre”:


Kaffa, el altiplano del Sudeste de Etiopía, un reino independiente hasta finales del siglo XIX. En aquel entonces, la selva virgen que cubría toda Kaffa pertenecía a los espíritus y era venerada como lugar sagrado. Hoy pertenece al estado; los carboneros y los leñadores la explotan y los campesinos la deforestan quemándola. Apenas una superficie algo más grande que Londres, queda intacta. Los científicos intentan dar con las 5000 variedades de café silvestre que sospechan que hay, y cultivarlas en bancos genéticos vivos. (Inés Possemeyer S/F).

 

Amanecer en Parupano: Finca el Tigre de Miguel Perez




…Hasta la Comarca Ayamán de Parupano

La Serranía de Parupano, ubicada dentro del Sistema Montañoso Coriano, o Formación Falcón-Lara-Yaracuy, en el perímetro de la Sierra de Baragua, y se sitúa entre las Parroquias: Siquisique, San Miguel y Moroturo del Municipio Urdaneta del estado Lara. Presenta precipitaciones entre los 800 y 1100 mm al año, con temperaturas media que fluctúan entre los 20°C y 26ºC, con suelos ácidos y alturas hasta los 1200 m.s.n.m., condiciones favorables para el cultivo del café. La historia nos dice que en el año de 1840 se sembró en Parupano la primera plantación de café con almácigos traídos de San Felipe y fue en ese Lugar donde el señor Don Ramón Arráez funda la hacienda “San Francisco” en el año 1842, la primera en esa fértil montaña. El café de Parupano llegó a ser reconocido en mercados internacionales, especialmente en Francia, por su calidad y gusto exquisito, siendo este rubro el más importante en la economía de numerosas familias en gran parte de los caseríos de esta serranía y que forma parte de su acervo cultural.

 

Zona montañosa de Lomas de Parupano

Esta serranía originalmente estuvo habitada por los indios ayamanes, que fueron encontrados en este lugar, por el conquistador alemán Nicolás de Federmann, en el mes de octubre de 1530, cuando en signo de conquista recorría el territorio hoy venezolano, en busca del dorado.

 

El Café y el origen de su terminología

El café es un arbusto perteneciente a la familia de las Rubiáceas, que abarca 500 géneros y 8000 especies, uno de esos géneros es el Coffea y comprende unas diez especies domesticadas y 50 silvestres aunque sólo tres de ellas son las mayor importantes.

 

Las especies más conocidas del café son el Coffea arábico, el Caffé canephora, el Coffea libérica y el Coffea excelsa. Sin embargo las dos primeras son mucho más importantes, y cubren el 95 por ciento de la producción mundial del café (Sánchez Reyes, 2005).

 

El café es el segundo producto comercial, a nivel mundial, más importante después del petróleo y la segunda bebida más consumida en el mundo, después del agua. Aproximadamente 20 millones de personas dependen de la industria mundial del café. Grandes controversias se han presentado en torna al café lo que hace de este producto una apasionante historia.

El café es de origen etíope, pero donde se difundió la cultura de su consumo como bebida estimulante fue en los países árabes. El Puerto de Moca, en el actual Yemen, como centro principal y, a través de rutas comerciales y entre las campañas bélicas de la época, al igual que en el constante peregrinar de los musulmanes, se difundió la utilización del café como bebida, sobre todo en Turquía.

La palabra café proviene de un término utilizado por primera vez por el botánico alemán Leonhard Rauwolf en 1573, quien en una de sus expediciones al medio oriente observó y estudió la planta del café (Kahve), acuñándole el vocablo Chaube, que en español sonaría como jaube.

La palabra original en amharico (idioma de Etiopia) es bunn. La bebida original era un especie de licor oscuro que los árabes denominaron “kahwa al-bunn” que significa vino de bunn, (vino de granos), kahwa que viene siendo vino y bunn grano. A partir de ese entonces se le llamó qahwa, que significa vigorizante o vino vigorizante a la infusión. Y al grano, se le llama bunn, (qahwa al-bunn), “vino vigorizante de granos”.

El término “café” fue introducido en Europa a través del vocablo turco: Kahve, que a su vez, deriva del árabe: qahweh. Algunos historiadores también dicen que el origen del término “Coffea”, se deriva del nombre de la región de Kaffa, en el Oeste de Etiopía, donde se cultiva café, o por un truncamiento del término qahwat al-Bunn, que significa “vino del grano” en árabe. La palabra Inglés “café”, llegó a ser usada en la primera mitad de la década de 1600, pero las formas adelantadas a la fecha de término de la última década de los años 1500, llega del caffè italiano.

Fue el botánico Antonio Jussieu que se destaca como el primero en aclarar la definición del concepto de género de las plantas, también es el primero que en una memoria presentada a la Academia de Ciencias de la ciudad de París, a fines del año 1714, hizo una completa descripción de las diferentes partes de la planta para terminar denominándola “Jaminium Arábicum”, usando la terminología latina que se usaba en los documentos científicos de la época.

Más tarde el gran naturalista sueco Carlos de Linneo hizo una nueva y definitiva clasificación de la planta del cafeto, donde se determina que la etimología de la palabra coffea es de origen árabe, sin embargo sobre esta afirmación científica ha habido importantes controversias, por lo que no podemos reflejar una exacta caracterización del origen de la palabra café.

Por último, y, podríamos decir que el más posible origen de la palabra café se atribuye al nombre de Kaffa que aún lleva la región del Sureste de Etiopía, justamente en donde el gran naturalista Augusto Chevalier halló el mayor número de variedades de la especie arábica.

No obstante, Antonio Galland, a quien se debe la divulgación de los famosos cuentos árabes, titulados “Las mil y una noches”, defendió la teoría de que la palabra café era originaria de la palabra arábiga: Kwwa, cuyo significado era inquietud, energía, acción; sensaciones que experimentaban los consumidores de la bebida del café.

A todo esto Sánchez Reyes (2005) acota lo siguiente:

 

Su nombre se asocia al vocablo turco kawah, que significa “lo que maravilla y da vida al pensamiento” aunque también podría derivarse de los vocablos qadwa o quharva, uno de los nombres árabes del vino.

Otras versiones relacionan su nombre con la región de Kaffa en la alta Etiopía de donde probablemente provenga el grano.

Por otra parte, tratando de explicar los orígenes de la palabra café. Se afirma que deriva del árabe KAHWAH (caua), término que se extendió a través del vocablo turco KEHWEH (cave) que significa bebida) y que los pueblos que adoptaron la infusión, fueron adaptando a su pronunciación: café en español, francés y portugués; coffee en inglés, caffe en italiano; kave en húngaro; kia fey en chino.


La bebida del café

Bien se sabe que las primeras plantaciones comerciales se establecieron en el valle de Yemen, igualmente fueron los Árabes quienes implantaron el primer centro de comercio del fruto en La Meca, haciendo del café un monopolio muy bien resguardado, aunque inicialmente la bebida estuvo algún tiempo abordada hacia un cierto criterio religioso, ya que fueron los mahometanos los que fundamentalmente, influyeron para que ciudades sagradas como La Meca, establecieran el uso de la bebida de café, en sus costumbres rituales.

Hemos podido conseguir en los materiales estudiados, que el primer consumo de café como alimento, es atribuido a una tribu en Etiopía llamada Oromo, estos aborígenes cocían los granos con manteca, y formaban unas bolas como el tamaño de una pelota de béisbol, que mordisqueaban como un dulce, que probablemente, sólo lo comían mientras cruzaban la ruta de los esclavos, como lo manifiestan algunos investigadores y en algún momento los granos crudos lograron cruzar el Mar Rojo hacia Yemen.

De acuerdo a los estudios que hemos realizado podemos considerar que las tribus africanas, sabían del café desde la antigüedad, y molían las semillas y elaboraban una pasta utilizada para alimentar a los animales y aumentar las fuerzas de los guerreros. Y según historiadores e investigadores del café, afirman que ya en el año 500 (a.C.), el café era consumido por tribus africanas, mezclado con grasa, y posteriormente fermentaron el fruto y elaboraron una especie de vino.


Vivero de café de la comunidad la Loma de parupano

Domesticación del café

Los datos arqueológicos que hasta hoy existen indican que el café no fue domesticado antes del siglo XV. Aunque en recientes descubrimientos (1996) de un equipo arqueológico británico, dejan entrever la posibilidad de que el consumo comienza a partir del siglo XII, en Arabia. Por lo que me permito teorizar, que el café a partir de su descubrimiento como bebida, pudo darse, durante mucho tiempo, cosechándolo desde su estado silvestre, hasta que fue domesticado en el siglo XIV, o XV en Yemen.

En el año 1300, según el Investigador A. Chevalier, que publica en 1929 una obra que titula “Les Cafeiers Du Globe” (Los Cafés del Mundo) indica que el café se cultivó en Arabia por primera vez, en el siglo XIV. Dice que no existen constancias dignas de crédito de que se produzca café en Arabia antes de esa fecha. Y otra cuestión que refiere Chevalier es que el café no se menciona ni en el Corán ni en las escrituras hebréas. En 1583, el médico alemán Léonard Rauwolf, recién llegado de un viaje de diez años por Oriente Medio, fue el primer occidental en describir la bebida de café:

 

Una bebida tan negra como la tinta, útil contra numerosos males, en particular los males de estómago. Sus consumidores lo toman por la mañana, con toda franqueza, en una copa de porcelana que pasa de uno a otro y de la que cada uno toma un vaso lleno. Está formada por agua y el fruto de un arbusto llamado bunnu. (wikipedia.org).

 

Se cree que desde Etiopía, el café fue llevado a Yemen, que es un país bicontinental formando parte del continente Africano y también del continente Asiático y comparte fronteras con Omán y Arabia Saudita. Según la leyenda, fue en Kaffa, territorio ubicado en la antigua Abisinia hoy Etiopía, donde se descubre el café. De acuerdo a las diferentes hipótesis que se manejan, la evidencia más aceptada y creíble históricamente del procesamiento y consumo del café, domesticación y cultivo de este arbusto, aparece a mediados del siglo XV y donde se experimenta el procesamiento de los granos del café, tostados y molidos por primera vez, en una forma similar a cómo son preparados en la actualidad, fue en los monasterios sufi de Yemen,

Entonces, quiere decir que la historia del café se remonta al siglo XIV. Aunque el origen real sigue sin esclarecerse, ya que lo que se conoce es a través de varias leyendas, se cree que los ancestros etíopes del actual pueblo Oromo[4] fueron los primeros en descubrir y reconocer el efecto energizante de los granos de esta maravillosa planta, sin embargo, no se ha hallado evidencia franca, que indique en qué parte de África crecía o qué pueblos lo habrían usado como un estimulante o que conocieran su existencia antes del siglo XIV. Hay historiadores que señalan el descubrimiento del café en el siglo X y otros en el siglo VI, pero los estudios más creíbles datan desde el siglo XIV.

Los árabes pensaban que la bebida del café tenía poderes místicos, para ellos era un tesoro que cuidaban celosamente y se reusaban a exportar semillas fértiles hacia Occidente y cuando tuvieron que hacerlo por razones económicas, antes pasaban las semillas del café por agua hirviendo para hacerlas estériles y evitar su reproducción. Por casi 500 años los árabes disfrutaron del café sin que más nadie más pudiera hacerlo. Lo habían constituido en su monopolio.

Ahora veamos que sucedió en el Reino de Kaffa con esta maravillosa planta. Según los historiadores que se han dedicado a la investigación sobre el café: su taxonomía, domesticación, origen y descubrimiento del fruto, como bebida estimulante, tan preciada, han coincidido en una vieja leyenda que viene, supuestamente, desde el año 1140 de nuestra era, donde se habla de un pastor abisinio llamado Kaldi, leyenda que ha tomado auge histórico, aunque no se sabe si realmente existió ese personaje, se ha convertido en un punto de referencia histórica, y fue relatada, esta leyenda, por primera vez en el año 1671 en un tratado dedicado al café publicado en Roma que explica que los sufíes[5] se encontraron por primera vez con el café en la provincia de Oromia en el reino de Kaffa de la actual Etiopía, territorio llamado antiguamente Abisinia, como ya lo hemos referido.

Partiendo de esta leyenda el café hace un recorrido transcontinental, cautivando mercados y gustos en la gastronomía durante centurias, no sabemos en realidad cuantas, (aunque hay historiadores que sitúan el descubrimiento del café, quinientos años antes de Cristo), llegando a América entre el siglo XVIII y XIX, siendo Venezuela uno de los países donde obtuvo una gran aceptación desde el consumo y como un producto comercial, destacándose el auge de la gran economía que sustituía al cacao como la principal fuente económica desde la Colonia, llegando desde la región guayanesa o brasileña, a las riberas del Caroní hasta las haciendas de Chacao en la Provincia de Caracas a las Cumbres Andina y a las Serranía de Parupano del actual Municipio Urdaneta del Estado Lara, que para el siglo XIX y mediados del XX era una comarca indígena habitada por el Pueblo Ayamán.

Se dice que sólo se consumía el café por motivos religiosos en ceremonias especiales. BUNNA se le llamaba en Etiopia a una taza de café, preparada siguiendo un ritual desde el tostado del grano verde frente a los comensales. Muelen el café y hacen la infusión para después servirla en cuencos (tazas metálicas y adornadas para tomar café), acompañando este ritual con cánticos y leyendas, ritual que forma parte del legado cultural de Etiopia. (BuenasTareas.com 2010).

Primeras referencias sobre el café

De acuerdo a las versiones de los estudiosos del café, en la primera memoria escrita registrada sobre maravilloso producto, es presentado como una medicina, en el siglo X, por el médico árabe Mohammed Aba Ibn Zafanía, matemático persa conocido como Rhasez o Praxis (850-923 d. C.), en su Enciclopedia expone sus propiedades, aunque no habla sobre el lugar de origen del café. El café también fue estudiado en la ciudad siria, de Aleppo, por el médico botánico alemán Leonhard Rauwolf, el primer europeo que lo menciona como Chaube, en 1573.

Leyendas del café

Según una de las leyendas que tomamos como referencias, “Kaldi, era un pastor de cabras de la región de Oromia en Kaffa (Etiopia, antigua Abisinia) en tiempos remotos, donde aún no se ha podido apreciar la fecha del acontecimiento en que se habría descubierto el café.

Esta leyenda aparece escrita en el año 1671 y es probablemente apócrifa, según algunos historiadores, no hay probabilidad de su certeza, sin embargo se ha tomado como relato referencial para definir el origen del café, y dice que por el año seiscientos, existía un pastor de cabras llamado Kaldi, que según la leyenda, un día despertó de la siesta porque sus cabras se comportaban de “una manera extraña, estaban nerviosas, no paraban de saltar, las cabras estaban exaltadas”, Observó a las cabras y comprobó que aquella extraña e inusual reacción en aquellos animales, se producía cuando estas comían unas bayas rojas que crecían en las ramas de unos arbustos.

Cortó una rama de aquella especie y se la llevó a un monje del convento que había en el valle. El sacerdote, escuchó la narración del pastor y decidió cocinar aquellas frutas rojas. Pero resultó tan amargo, que con desprecio lanzó las ramas al fuego. Pero en ese instante, el agradable olor que produjeron las semillas al tostarse con las brasas del fogón, le hizo pensar que las cabras no podían estar equivocadas cuando volvían una y otra vez a comer los frutos y hojas de aquellos arbustos de apetitosas vallas. Entonces tomaron los granos tostados, los molieron para preparar la infusión y fue así que la primera taza de café fue degustada.

Otra leyenda, conocida por musulmanes y cristianos, habla de que en una ocasión en que un Profeta estaba enfermo, (algunos señalan al profeta Mahoma), el ángel Gabriel le devolvió la salud y la fuerza viril, ofreciéndole una bebida negra como la gran Piedra Negra[7] que hay en La Meca.

En otros pasajes legendarios, se habla de un personaje llamado Shadhilly, quien en algunas versiones es presentado como maestro sufi, y en otras, como ermitaño, a quien se le acuña la frase: “Todo aquel que muere con café en el cuerpo, no va al infierno”. Este personaje: Shadhilly, entre las fuentes estudiadas para este ensayo, hemos encontrado coincidencias con otras versiones, remotas donde señalan a Alí bin Omar al-Shadhilly; que deduzco que es el mismo sujeto: Abdul Hassan Schadheli, del que hablan las fuentes, como el fundador de la ciudad de Moca[8], que según las consultas bibliográficas realizadas, se supone que la fundación fue en el año 656, de la Hégira[9], por lo que me permito mencionar esta leyenda, supuesta o real sobre el descubrimiento del café, atribuida a este personaje, que se refiere a un joven curandero llamado Ali, que trabajaba exitosamente en el mercado de Gonder[10].Comarca del África Oriental, se dice que la vida de este personaje transcurría tranquila, hasta que un día la princesa… La hermosa hija del gobernante de aquella Comarca; Negus Neguesti[11], (rey de reyes), pasó por el mercado donde trabajaba Alí, cruzándose las miradas - las de Alí y la hermosa princesa - surgió de inmediato el amor a primera vista, entablando un romance con efímera permanencia, ya que al enterarse el rey, que un hombre tan humilde como Alí, pretendía a su adorada hija, de inmediato ordenó a sus soldados apresar a Alí y desterrarlo al bosque más lejano que encontraron y en el término de la distancia el joven enamorado lo trasladaron allí confinado. El joven Alí, profundamente abatido, pensó que consiguiendo un regalo maravilloso, tendría alguna oportunidad de reconquistar a su enamorada princesa.

Dice la leyenda que Alí trabajó durante tres años, día y noche, sin descansar, buscando tan ansiado obsequio, y para no quedarse dormido, tomaba una infusión que había descubierto casualmente, cuando las bayas de un arbusto, cercano cayeron en el agua donde hervían sus alimentos.

Cuando Alí cavilaba, y ya estaba a punto de agravarse su situación en cuanto a sus fuerzas y salud, sin haber encontrado el regalo extraordinario que buscaba para su novia, y tomando el último trago de aquella amarga bebida, le surgió de pronto una gran idea. Fue entonces cuando comprendió que desde hacía muchos meses tenía ante él, el regalo que buscaba para su adorada novia, ya había tostado y molido aquellas semillas y había saboreado la estimulante bebida que le reanimaba día a día su calor y estímulo interno. Entonces Alí dijo, listo. ¡Ya...! Ese es el regalo. Y llevó su obsequio al Negus Neguesti, y este al probarlo quedó tan satisfecho con aquella ofrenda, que en recompensa le otorgó la mano de su hija. ! Emocionante leyenda ¡

Pero en otras leyendas cuando se habla de este mismo personaje se dice, que era un curandero (médico de la época) y resultó luego, ser el santo patrón de los cafeómanos en la tradición de Mahoma, por lo que es indudable que Shadhilly o Schadheli, algún rol importante puntualizó, en la difusión y popularización del consumo del café, para los mahometanos, ya que en Argelia, en honor a este personaje consagrado, se le llama al café: “shadhiliye”

Pero los relatos legendarios sobre el origen del café no se quedan allí, aún existe otras muy conocidas leyendas donde podemos comprender que los orígenes de este producto, como bebida, se disipan en los tiempos. Historiadores y poetas crearon sobre su origen múltiples leyendas que adornan con pasajes literarios, producto de la inventiva y dinámica de muy destacados baldos a nivel mundial.

En otro de los pasajes consultados sobre el descubrimiento del café, donde se le atribuye a Abu-bek, sabio de la Meca[12], el poema titulado “EL TRIUNFO DEL CAFÉ”,(del cual su texto aún no hemos conseguido) que mencionan algunos investigadores, se refiere que, Omar el hijo de Abul Hassan Sehahdeli, a quien se debe la fundación de la ciudad de Meca; (suponemos que puede ser el mismo Alí bin Omar al-Shadhilly del que ya me he referido), la leyenda cuenta que fue castigado por su padre a sufrir pena de destierro en la Arabia Pétrea (que según afirman historiadores, fue una provincia romana establecida en el siglo II, que formaba parte de la actual territorio de Jordania), por “falta de orden moral” y para que cumpliera con el castigo le fue asignada la aldea de Ousab, tierra estéril. Dice la leyenda referida por varios escritores, que en un principio sufrió grandes penalidades por carencia de alimentos, pero logró sostener sus energías a base de una bebida preparada con hojas y frutos de un arbusto que más tarde se comprobó que era cafeto. Y relatan los escritos, que mientras cumplía su destierro fue visitado por un derviche, (miembro de una cofradía religiosa musulmana de carácter místico, sufí), a quien a causa de una grave enfermedad su comunidad le impuso la necesidad del aislamiento en el desierto de Ousab. Omar le brindó hospitalidad en su refugio y le ofreció como único alimento la mágica bebida que lo había mantenido en tan excelentes condiciones y a pocos días de disfrutar de aquella sorprendente infusión, el derviche se vio libre de todos sus males físicos y al regresar a su sede contó a sus cófrades compañeros, los maravillosos efectos de la bebida que Omar le brindó y que le permitió nuevamente gozar de completa salud. De inmediato se iniciaron los preparativos para rescatar al confinado Omar y conocer y disfrutar los frutos maravillosos.

Para exaltar este novedoso descubrimiento, los derviches condujeron a Omar, hasta La Meca, en donde en medio de jubilosas demostraciones de reconocimiento, le prometieron que en su honor se construiría una Mezquita en el Valle de Ousab.

De igual manera hemos tomado muy en cuenta las siguientes apreciaciones que pertenecen a Leonor Peña, 2009, donde nos dice que:

 

El prior[13] de aquel monasterio (…) calificó al café como “dádiva divina” y “presente celestial” estimulando con ello su consumo, y avaló este al afirmar que con ello se ayudarían los monjes, a soportar su vida de privaciones y ascetismo y los reconfortaría, cuando debieran levantarse a cantar sus maitines y vísperas, o a cumplir las vigilias para expiar sus pecados.

 

Vista estas apreciaciones legendarias del café y profundizando en diferentes referencias históricas, podemos resumir, que el arbusto de café tiene su centro de origen en la lejana Abisinia (en la actual República de Etiopía), en el oriente de África. La primera evidencia que se ha tomado como cierta sobre la bebida y el conocimiento del arbusto del café, aparece en la mitad del siglo XV, en los monasterios sufíes, de Yemen en el sur de Arabia.

Lo que también hemos podido evidenciar es que el cultivo del café se extendió en primer lugar a Yemen, que probablemente fue llevado por prisioneros de guerra, donde se popularizó aprovechando la prohibición del alcohol por el Islam. Yemen fue un centro de cultivo importante, desde donde se propagó el café al resto del mundo árabe. Veamos lo que nos dice C. Sánchez Reyes (2005):

 

Al margen de las leyendas, la evidencia botánica indica que el café se originó en las mesetas de Etiopía central, miles de metros sobre el nivel del mar, donde aún crece de manera silvestre. Desde allí fue llevado a Arabia[14] desde donde se extendió. Según la historia la introducción del café en Arabia tuvo lugar entre los siglos XII y XVI, de nuestra era como consecuencia de las invasiones abisinias.

En Arabia el café fue mencionado primero como medicina, luego como un brebaje tomado en conexión con la meditación y los ejercicios religiosos. Se estima que el cultivo se inició en los monasterios de aquella región y, a través de las guerras y la religión, se fue extendiendo por toda la comunidad árabe.

 

RECORRIDO DEL CAFÉ POR EL MUNDO: CAFETERÍAS Y PROHIBICIONES

Las Cafeterías

Kiva Han se llamó la primera cafetería que se abrió en 1475 en Constantinopla. Uno de los más antiguos escritos que hace referencia al café es llamado “The Success of Coffee” (El éxito del café), escrito por un hombre originario de la Mecca llamado Abu-Bek a principios del s. XV y fue traducido al Francés en 1699 por Antoine de Gailland, el mismo que tradujo “Thousand and One Arabian Nights” (Las mil y una noches).

En 1530, el consumo del café se ha extendido a todo el medio oriente, en Turquía tiene un gran suceso. Se conoce la existencia de un gran establecimiento donde se discutía asuntos políticos y culturales mientras se consumía la aromática bebida, del café. Pero curiosamente observamos que en este lugar no se aceptaban mujeres, el consumo del café estaba reservado exclusivamente para los hombres.

En 1534, en Constantinopla, en momentos en que El imperio Otomano bajo el dominio de Solimán el Magnífico, está en su máxima expansión, conquista a Hungría, Tunicia, Mesopotamia y expulsan a los Turcos de Bagdad, aparece por primera vez escrito el nombre del café, en una explicación y comentario de sus cualidades.

Consumo de café en Europa

El café comenzó a conquistar territorios en el mundo como la bebida favorita en Europa. En 1511 llegó a Portugal a la península de Malaca, motivados por la importancia del comercio de especies. Y a Italia llegó en 1645.

Alrededor del año 1600, algunos sacerdotes católicos lo llamaron “una amarga invención de Satanás”, lo veían como un posible sustituto del vino que se usa en la misa para consagrar, por lo que le aconsejaron al Papa Clemente VIII[15] , prohibir el café, porque según ellos, representaba una amenaza de los infieles, pero el Papa después de haberlo probado, bautizó la nueva bebida, declarando que:

 

Verdaderamente esta bebida diabólica es tan agradable, que sería una lástima dejar que los infieles tengan el uso exclusivo de esta maravilla; vamos a jugarle una mala pasada a satán, bauticémosla y hagamos de ella una bebida cristiana.

 

Entonces el café se hizo más ampliamente aceptado después de la controversia, sobre si era aceptable para los católicos, consumirlo o no. El café fue bien recibido por los monjes, por las mismas razones que los imanes: “permite mantenerse despierto durante mucho tiempo y mantener el espíritu limpio”.

La dinámica comercial entre Venecia y los musulmanes del norte de África, Egipto y Oriente trajo una gran variedad de productos africanos, como el café, a este puerto líder en Europa. Mercaderes venecianos trajeron e hicieron implantar el consumo de café a los ricos en Venecia, cobrándole un alto precio por la bebida. De esta manera, el café como bebida estimulante se estableció en Europa.

Los ingleses comenzaron a tomar café en 1650, gracias al comerciante Daniel Edwards, quien fue el primero que abrió un establecimiento de venta de café en Inglaterra. A pesar de las prohibiciones sobre el consumo del café, en el sur y oeste de Europa, en Inglaterra observó una mayor tolerancia.

En la década de 1650 comenzó a ser muy importado y consumido en Inglaterra, y se comenzaron a abrir cafeterías en las ciudades de Oxford y Londres. La primera cafetería en Londres se abrió en 1652. En gran parte, el café llega a Inglaterra debido a los esfuerzos de la Compañía de las Indias Orientales Británicas y la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, en el siglo XVI, según Leonhard Rauwolf, mencionado en varios escritos históricos.

El articulista Pascualino se refiere en esta parte de la bebida del café que:

 

(...) después, la costumbre del café iba a ser abandonada por completo y substituida por el té. La Compañía Inglesa de las Indias Orientales, bregando por sus intereses, organizó una efectiva propaganda para implantar el consumo de té en Gran Bretaña. Y lo logró. El té reemplazó el café y, además, se consideró la bebida nacional inglesa. Hasta para nuestro amigo Pasqua Rosée las cosas empezaron a andar mal. Así que de Londres se trasladó a Holanda, paraíso de las libres ideas, diseminando enseguida el hábito del café. Un sinnúmero de establecimientos se abrieron en Ámsterdam, Harlen, La Haya y otras localidades. Un maestro de la pintura holandesa, creó admirables escenas en sus telas, rescatando la vida interior de un “Café Italien” de la época. La súbita expansión del café a Alemania, Italia, Austria, merecería una historia muy detallada, pero...Se debe a la Compañía de las Indias Occidentales el mérito que salieran los primeros brotes del cafeto en la entonces Guayana Francesa, que sirvió de base a los futuros cafetales del Brasil.

 

Las fuentes investigadas nos dicen que la primera cafetería en Inglaterra, se abrió en el callejón de San Miguel, en Cornhill. El dueño era Pasqua Rosée, siervo de Daniel Edwards, un comerciante de productos turcos. Edwards importando el café y Rosée asistiendo la creación del establecimiento de Oxford, “Reina de Lane”, fundada en 1654, y hasta donde hemos investigado, todavía existencia, este Coffee House. En 1675, había más de 3.000 cafés en toda Inglaterra, pero hubo muchas interrupciones en el movimiento progresivo de Coffee House entre los años 1660 y 1670. Estas casas de café en Inglaterra eran lugares utilizados para la discusión profunda de las creencias en la iluminación, tales como sus pensamientos sobre temas religiosos y políticos de su tiempo. Esta práctica de la discusión política y religiosa se volvió tan común que Carlos II, hizo un intento de abatir las casas de café en 1675, pero no pudo, la popularidad de la bebida del café ya era tan poderosa que no pudo eliminarla.


La guerra y el café en Austria

Según los diferentes materiales investigados, la historia de las cafeterías de Austria, comenzó con la Batalla de Viena de 1683. A mediados del siglo XVIII todas las ciudades europeas tenían cafeterías, y esta primera cafetería en Austria, se inauguró mediante el uso del café que fue incautado, producto del botín de guerra obtenido tras derrotar a los turcos. Cuentan que Un panadero, llamado Franz George Kolschitzky, que había oído que las tropas turcas que asediaban la ciudad el año de 1683 se movían, fue a avisar al Duque de Lorena. Al enterarse el Duque fue a ayudar al rey de Austria y entre ambos pudieron derrotar definitivamente la invasión turca.

Leonor Peña nos describe este acontecimiento histórico de la siguiente manera:


En Austria después de la rendición de Constantinopla, cuando los turcos comandados por el legendario Mahomet IV, expandían su marcha hacia la ciudad de Viena, se difundió la información de que por donde pasaban las hordas de este guerrero, se sembraba la desolación y la muerte. Invade Viena, y a punto de agotarse la resistencia de los vieneses, de improviso “alguien sugiere la posibilidad de obtener ayuda de las fuerzas armadas de Polonia, comandadas entonces por el general Juan Sobieski, pero se presentaba la dificultad de establecer inmediato contacto con este. Felizmente surgió la oportunidad con la presencia de un hombre llamado Franz George Kolschitzky, quien por haber vivido varios años en Turquía y otros países orientales, dominaba los idiomas turco y árabe. En momento estelar para los vieneses, Kolschitzky, haciéndose pasar como soldado del ejército sitiador, estableció contacto con el general del ejército polaco y con la ayuda de éste se cumplió la asombrosa derrota de los 300.000 turcos que comandaba Mahomet IV, quien al verse derrotado, huyó abandonando su botín, integrado por 25.000 tiendas de campaña, 10.000 bueyes, 5.000 camellos y 100.000 sacos que contenían diversos granos, entre ellos apreciable cantidad de café, producto que Mahomet, había previsto para su largo transitar en aquella campaña.

 

El café en grano fue la recompensa dada al héroe Kolschitzky, por haber librado a Austria de su destrucción, y para corresponder a la acción salvadora de Kolschitzky, le propusieron tomar parte del botín, además de los honores militares. El astuto negociante solo solicitó como recompensa, el café, pues él sabía muy bien el beneficio que obtendría y lo que podía significar en su futuro en Austria. Fundó en Viena el primer “café vienés”, bajo el nombre de “Botella Azul”. Toda Viena acudía allí a disfrutar de la aromática y estimulante bebida, y a celebrar con su dueño, convertido en símbolo de triunfo nacional. Desde entonces en una de las principales plazas de Viena, se observa la estatua de Kolschitzky, en la que vestido a la manera turca y con una taza en una mano, degusta desde el bronce, el aroma del café.

 

Sánchez Reyes al referirse a esta parte de la Historia del consumo del Café, nos dice que,

 

En los siglos XVI y XVII se establece el consumo de café en Europa. Bien por los comerciantes holandeses, bien por la presencia de tropas turcas a las puertas de Viena. Son los franceses en el siglo XVIII los que hacen llegar el cafeto hasta las posesiones antillanas desde donde se extendió por todo el continente americano.

 

El café llegó a Francia a través del Puerto de Marsella. En 1660 algunos comerciantes de ese puerto quienes sabían del café, sus atributos y efectos por sus viajes alrededor del mundo, decidieron llevar unos cuantos sacos desde Egipto y por 1661, la primera tienda de café en territorio francés, fue abierta en Marsella[17] .

Antoine Galland (1646-1715) en su traducción mencionada describe la asociación musulmana con café, té y chocolate:

 

“Estamos en deuda con estos grandes médicos [árabes] para introducir el café en el mundo moderno a través de sus escritos, así como el azúcar, el té, y el chocolate”.

 

Galland anunció haber sido informado por el Sr. de la Cruz, el intérprete del rey Luis XIV de Francia, que el café fue llevado a París por un tal Sr. Thévenot, que había viajado a través del Oriente, en 1657.

En 1669, Soleiman Agha, el Embajador del Sultan Mehmed IV de Persia, llegó a París con su séquito trayendo consigo una gran cantidad de café. No sólo proporciona a sus clientes franceses y europeos el café para beber, sino que también dona algunos quintales a la corte real. Entre julio de 1669 y mayo 1670, el embajador logró establecer firmemente la costumbre de tomar café entre los parisinos.

La historia señala a Soliman Aga, el embajador de Persia en Paris durante el reinado de Luis XIV, como el primero en introducir el café en la Monarquía y la alta sociedad Francesa.

En Paris, fue abierta al público en 1672, la primera tienda para la venta de café por Pascal Armeniano en la avenida Saint German, pero en el año 1686 es que se abre la primera cafetería en París, que se denominó el café “Procope”, (primer establecimiento para el consumo de la bebida del café en Francia), fue el primero en innovar la forma de preparar el café: haciendo pasar agua caliente a través de un colador con café molido, y quien abrió este negocio fue un Siciliano de nombre Procopio, donde se reunían alrededor del exquisito sabor del café, muchos de los mejores intelectuales de la sociedad Parisina.

En 1689, Procopio trasladó su establecimiento de café a un lugar cerca al Teatro de la Comedia Francés, donde prosperó y finalmente finalizó cuando ya era conocido en todo Paris.

En España, el café es introducido de la mano de los Borbones y los comerciantes italianos, aproximadamente a mediados del siglo XVIII. Los primeros cafés madrileños eran casas de comidas donde se podía degustar la bebida.

En España, a finales del siglo XIX y principios del XX, también los intelectuales comenzaron a reunirse en cafeterías, algunas de las cuales hoy existen: Café Gijón (Madrid, 1888), Café Novelty (Salamanca, 1905), el Café de Fornos (Madrid, 1907) entre otros.

En las investigaciones que he realizado se encuentran importantes informaciones respecto al consumo del café, que confirman que fue en el siglo XVII, que el café y las cafeterías se extendieron a Europa Occidental e Inglaterra y que hasta esta histórica llegada del café en ese siglo, había en el pueblo un masivo consumo de alcohol. Dicen algunos investigadores que la gente del Continente Europeo se la pasaba levemente ebrio, todo el tiempo, y las razones eran porque los que vivían en Londres o París no podía beber el agua del río Támesis o del Siena por el riesgo de contraer cólera o disentería o alguna otra enfermedad parasitaria.

Dicen las fuentes encontradas que normalmente se empezaba el día con una cerveza, a las diez de la mañana en lugar de café se bebía cerveza, en el almuerzo más cerveza, pero con la introducción del café la cerveza se fue reemplazando lentamente.

El café causó una gran impresión en la ciudad de Londres, para el año 1700, había más de 2000 cafeterías, que eran llamadas “universidades de penique”, porque con un penique se podía comprar una taza de café y pasar horas escuchando conversaciones y debates inspiradores

También se refleja en nuestros estudios otra información que nos indica que las cafeterías en Europa fueron pilares de la democracia moderna ya que fue en la cafetería “Cabeza de Turco”, en Londres, donde por primera vez aparece la urna de votación, donde los clientes podían votar sobre controversias políticas. También pudimos conocer que fue en las cafeterías donde nació la idea, de un diario escrito con diferentes secciones. La gente iba a los cafés, anotaba las conversaciones y las editaba en pequeñas publicaciones, partiendo de allí la génesis del diario moderno, en los años 1600 hasta 1700.

 

Motín del té en Boston (Estados Unidos)

En 1773, Jorge III Monarca de Inglaterra, aprobó la denominada “Ley del Té” (Tea Act), que concedía el monopolio del comercio del mismo a la Compañía de las Indias Orientales, ya que se les exoneraba el pago de impuesto aduanero, lo cual les permitía comerciar a unos precios mucho más reducidos que el resto (incluso que los contrabandistas) y permitía que todos los beneficios fueran a parar a Londres.

La imposición de la Ley del Té, provocó un gran descontento que trajo como consecuencia que en la noche del 16 de diciembre de 1773 se puso de manifiesto la protesta que tuvo lugar en la Old South Meeting House de Boston, el edificio más grande de Boston en aquel momento, donde se reunieron unas 8.000 personas para debatir la Ley Fiscal impuesta por Inglaterra, en lo que se conoció como el Boston Tea Party, (La destrucción del té en Boston).

De aquella protesta se separó un grupo de radicales pertenecientes a una organización contestataria denominada “Hijos de la libertad”, quienes disfrazados de indios mohawk, se dirigieron al puerto de Boston y arrojaron al mar la carga de tres barcos de la Compañía de las Indias Orientales, consistente en 343 cajas de té, valoradas en 10.000 libras. Este incidente se conoce como el “Motín del té” (Tea Party) de Boston.

Pero para el momento de este acontecimiento ya el café había cruzado el Atlántico, hacían 85 años, en 1689, con la apertura del primer establecimiento en Boston, la bebida del café ya había ganado popularidad y obtuvo el rango de bebida nacional, después de que los rebeldes del Motín del Té, lanzaran al mar el té sobretasado por la corona británica, en Boston.

Este movimiento clave se preparó en la cafetería Dragón verde en Boston, acontecimiento que para los investigadores ha significado el inicio de la guerra de independencia de los Estados Unidos de Norteamérica, que Ocurrió dos años después, entre 1775 y 1783, finalizando con la derrota británica en la batalla de Yorktown y la firma del Tratado de París.

Cuando el café alcanzó las colonias estadounidenses, no tuvo inicialmente tanto éxito como había tenido en Europa, ya que los colonos lo veían como un sustituto del alcohol. Sin embargo, durante la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos, la demanda de café aumentó hasta tal punto que los distribuidores tuvieron que agrupar las escasas existencias y subir los precios drásticamente; parte de ello se debió a la disponibilidad reducida de té de los mercaderes británicos.

El consumo de café entre los estadounidenses aumentó durante principios del siglo XIX, tras la Guerra de 1812[19] , que había acabado con el acceso a las importaciones de té, y la gran demanda durante la Guerra de la Independencia, así como muchos adelantos en la tecnología para la elaboración de la bebida, estableció la posición del café como un producto de consumo diario en Estados Unidos.

El articulista Paulino Marchese relata la llegada del café de la siguiente manera:

 

Sabemos ya como la gente se divertía, suspiraba una patria, preparaba una revolución, en los cafés de la época... y al café estaba reservado un protagonismo relevante en la historia de la naciente Nación del Norte. John Smith (…), fundador de las colonias de Virginia y Jamestown, fue quien introdujo el café en tierras americanas, en los primeros años del siglo XVII. En el May Flower[20] , los Pilgrims[21] , traían ya morteros con respectivos pilones para hacer polvo los granos tostados de las rubiáceas. El “motín de Boston” de 1773, que marcó el inicio de la liberación de la colonia, tuvo gran efectos sobre la expansión en el consumo del café, pues la población quería desquitarse del té, bebida del colonizador. (…) en el 1808, en Boston, se levantó la mayor Bolsa de Café del mundo de entonces: la “Exchange Coffee House”[22] - En el 1817 en este edificio se ofreció un banquete a James Monroe, conocido por su doctrina cuyo lema fue: “América para los americanos”. Pero de la primera que se tiene noticia, surgió en Nueva York, la “Exchange Coffee House of New York” y más tarde sustituida por la “Merchant’s Coffee”en la esquina de Wall Street y Water Street. En este edificio, el 23 de abril de 1789, George Washington, primer presidente electo de Estados Unidos, recibió las felicitaciones y el saludo de las autoridades de la Ciudad y de su pueblo. (…) El consumo de café fue así una cuestión patriótica especialmente cuando la “ley del sello”[23] irritó los ánimos de todos los americanos, preparándolos para la insurrección y consiguiente Independencia. Pennsylvania y otras colonias hermanas de la Nueva Inglaterra se adhirieron al “boycott” contra el té dándose al consumo del negro café con entusiasmo y... patriotismo. En los cafés de Filadelfia se fermentó el movimiento que culminó en la “Declaración de los Derechos Humanos”.

 

Las cafeterías escenarios de la historia

Las cafeterías se convirtieron en lugares donde nacieron las ideas liberales, debido a la visita frecuente de filósofos y letrados, (donde se distribuían panfletos). En 1676, esta agitación incitó al fiscal del rey Carlos II de Inglaterra a pedir el cierre de las cafeterías, citando crímenes de ofensa contra el propio rey y contra el reino. Las reacciones en contra de tal decisión fueron tales que el edicto de cierre debió revocarse. Los flujos de ideas alimentadas por el café modificaron profundamente al Reino Unido. Había más de dos mil cafeterías, según un registro del año 1700.

El café, establecimiento en que se sirve y se degusta café, tiene una larga historia, casi tan larga como la de la misma bebida. Su lugar de origen se considera La Meca de los siglos XV y XVI, donde los cafés eran considerados lugares de sabiduría y frecuentados por hombres cultos, probablemente porque empezó siendo la bebida que tomaban los derviches, hombres religiosos místicos, durante su vigilia. No obstante, los cafés se fueron llenando cada vez más por toda clase de personas.

Sin embargo, en contra de esta tendencia, algunos religiosos alegaban que “el creyente olvidaba en los cafés sus deberes religiosos para abandonarse al vicio”, entonces las autoridades religiosas iniciaron, en 1510, la primera persecución de los cafés de la historia. A pesar de la prohibición, la expansión de las cafeterías no hacía más que empezar.

También hemos encontrado fuentes históricas que nos revelan que en Estambul, la capital de Turquía, se inventó una característica de estructura para establecer las cafeterías, que entre nosotros aún existe, como es el kiosco, que era llamado “xiosk” en idioma turco, que según fue en el año 1645, que un fraile que pasó por allí, describió “como un balcón cubierto con su pabellón o toldo, donde los turcos acostumbran ir a fumar tabaco y beber café”.

En occidente, a partir de la difusión de esta bebida en el siglo XVII, los locales creados específicamente para tomar café, fueron muy frecuentados por grupos de intelectuales, artistas y políticos, por lo que hoy podemos imaginarnos estos establecimientos como silentes observadores de muchos de los eventos de la historia.

Con respecto a los pasos de transformación social que se dice que originó la bebida del café en la sociedad inglés el referido articulista Paulino Marchese al referirse al Café inaugurado en Londres, expresa lo siguiente:

 

… que representó este santuario público en la vida y la transformación política de la Inglaterra del siglo XVII: la formación de los partidos “Whig”[24] y “Tory”[25], la ley del “habeas corpus”, fue la época de Hobbes, el filósofo de la restauración, la renovación religiosa, la formulación de los principios fundamentales de la democracia moderna en el mundo. En el “Café Griego”, en el “Arco Iris”, en el “Will” entre Convent Garden y Bow Street, en el “Saint James”, allí se debatían los destinos políticos, sociales, económicos, literarios, artísticos. En los “Pubs”[26] se condensaba la más variada sociedad: estudiantes de Cambrigde y Oxford, clérigos, nobles, poderosos comerciante o simplemente rubicundos borrachos...

 

En Francia el café se había dado a conocer en las altas esferas gracias a su difusión en algunas fiestas de la embajada otomana. Al principio, la nobleza no visitaba los establecimientos para el consumo de café y además sus propietarios debían luchar con la competencia de los orientales que vendían café preparado por las calles a muy bajo precio.

Otros cafés famosos que han albergado incidentes históricos son el café Dragón Verde de Boston, en el año 1776, donde Franklin, Adams y Jefferson leyeron por primera vez la famosa Declaración de Independencia de los Estados Unidos. En 1637 aparece el “Públic Adviser de Londres”, el primer aviso sobre propaganda a un establecimiento público destinado a la venta de café.

La introducción del café en Europa, transformó las costumbres, desde sus más profundos estamentos, y colocó las bases de un dinámico comercio con las islas y zonas de donde procedían los cargamentos de las semillas de café.

El café introduce importante innovaciones en la sociedad y en la estructura política del aquel momento, que todas las barreras utilizadas por los reyes, al igual que las insistentes resistencias de autoridades religiosas, resultaron infructuosas para impedir que el aroma y el sabor que brindan las semillas de café, tuvieran tan decisiva influencia en la innovación de las viejas estructuras sociopolíticas, hasta desembocar en la revolución Francesa, fraguada en el famoso “Café Procopio”, según versiones encontradas en materiales investigados, alrededor de una de cuyas mesas los enciclopedistas incubaran las ideas de innovación que abatirían el corroído sistema de gobierno y de una sociedad adormecida por la influencia funesta de las clases dominantes de la época. Los cafés fueron en Europa foro para rebatir ideas sociales, para citas de negocios o lugar donde los poetas daban expansión al producto de su inspiración.

El café como fuente de inspiración

El café ha servido como fuente de inspiración para muchos escritores y músicos: Charles Maurice de Talleyrand, político francés, decía: “El café ha de ser negro como el diablo, caliente como el infierno y aromático como una mujer”.

Voltaire, que vivió 82 años y tomaba entre 30 a 72 tazas diarias de café, manifestó: “Claro que el café es un veneno lento, hace 40 años que lo tomo”.

El escritor, poeta y apóstol de la Independencia cubana José Martí apunta: “El café me enardece, me alegra, es fuego suave sin llama y me acelera toda la sangre de mis venas”.

Es conocido que Honorato de Balzac[27] no podía escribir si en su mesa faltaba una taza de café bien cargado. Su adicción al café fue notoria. Se solía acostar a las seis de la tarde, siendo despertado por una criada justo a medianoche; inmediatamente se vestía con ropas de monje (una túnica blanca de cachemira) y se ponía a escribir ininterrumpidamente de doce a dieciocho horas seguidas, siempre a mano su cafetera de porcelana. Durante todo ese tiempo no paraba de consumir taza tras taza, lo que, en su opinión, no sólo le mantenía despierto y despejado, sino que le inspiraba a escribir. Parece ser que “La Comedia Humana” (su mejor obra literaria) descansa sobre 50.000 tazas de café bien caliente. Solía recorrer la ciudad de París para encontrar el mejor producto. Antes de morir, Balzac escribió:

 

“Los placeres y los dolores de café”, donde explica los efectos que le producía: “Este café cae en el estómago... A partir de ese momento, todo se agita. Las ideas rápidas se ponen en marcha como los batallones de un gran ejército,...una batalla se abre y concluye con el polvo negro”. También músicos como Mozart[28], que gustaba sobre todo del café con leche, lo utilizó para componer y permanecer despierto. Parece ser que fue compañero indispensable la noche que compuso la Obertura de la ópera de “Don Giovanni”[29] , reclamando a su esposa Constance “una jarra llena de café”. El majestuoso Beethoven[30] antes de componer, seleccionaba pacientemente y exactamente los sesenta mejores granos por taza de café que tomaba. Desde luego un café fuerte.

 

Sir Francis Bacon, el filósofo popular Inglés, político, científico, abogado, jurista y autor dijo en una ocasión: “La bebida que consuela el cerebro y el corazón y ayuda a la digestión”.

Sir James Mackintosh, filósofo escocés, jurista y político pronunció la popular frase: “El poder de la mente en un hombre está directamente relacionada con la cantidad de café que bebe”

En 1734 Juan Sebastián Bach compuso su célebre “Cantata del café”, la última frase de en su Cantata dice: “Ningún beso, ningún vino embriaga tanto como el café”, y en una de las escenas una chica le pide a su padre que, si la castiga, no lo haga prohibiéndole el café, y dice que, si se casa, su marido deberá permitirle beberlo.

Prohibiciones del consumo del café

Los efectos del café eran tales que fue prohibido por los imanes[31] ortodoxos y conservadores en La Meca en 1511 y en 1523, el sacerdote Abdallah Ibrahim, desde la mezquita de Haffanaine, inicia una campaña contra el consumo del café. Causa tal algarabía que el Sheik[32] Obelek convoca a una reunión con los personajes más influyentes, para tomar una decisión definitiva sobre el café, se discuten acusaciones y defensas, se sirven tazas de café a los presentes. En esta reunión se dio por terminado la oposición al café. Y en El Cairo en 1532 también se prohíbe el consumo del café, pero la popularidad de la bebida de esta bebida en particular, entre los intelectuales, impulsó a las autoridades a cancelar el decreto.

Veamos la siguiente leyenda sobre la prohibición del café en Turquía:

 

Selím I, fue quien introdujo en Turquía, el café, después de sus triunfos en Egipto. Pero el buen recibimiento y aceptación, que en Turquía se le hizo al café, solo duró escasos años. Muerto Selim I, en 1520, fue sustituido por su hijo Solimán II, quien no estuvo de acuerdo con los favores brindados al café y, en 1542, ordenó desarrollar recia campaña contra el consumo del “terrible aventurero”, dirigida a salvar la salud de sus súbditos. Por medio de edicto, prohibió el consumo de tan “peligrosa” droga en todo su territorio. A esta nueva prohibición, contribuyó poderosamente la actitud de un monje islamita, quien dijo a su Majestad: -Mi templo anda vacío desde que se instalaron esos cafés, llamados “Escuelas de sabios”. Los fieles, en lugar de concurrir a la mansión de Alá, para hacer sus oraciones, visitan esos centros de perdición, ahora, los hombres cambian los santos lugares por los cafés y allí gastan el dinero que deberían ofrecer para el culto—. Seguramente, más de un interesado mercader, de otras especies, y demás afectados por el comercio del café se unieron para levantar sus quejas ante el Sultán, quien ordenó cerrar todos los cafés públicos y prohibir la bebida. Esta prohibición permaneció por muchos años, y “asumió proporciones de singular intransigencia, con la tenebrosa campaña que, en contra de los consumidores de café, lanzó el ministro Kruprugli, tristemente célebre por las medidas punitivas de carácter e intensidad increíbles, según anotan algunos historiadores. Este hecho ocurrió durante el reinado de Mahamet IV”. Pero como reza el refrán: “la necesidad tiene cara de hereje”, y por hereje que se le considerara salió triunfante el café, por ineludibles razones de necesidades económicas, pues pudo más que la prohibición, la necesidad de acrecentar los ingresos públicos, para cancelar las deudas que cargaba la administración del Sultán, originadas por las guerras frecuentes en esa época, y por ello se vio forzado a derogar su propia prohibición y abrir el comercio y consumo del café, y para ello estableció un impuesto tanto al comercio del grano, como al consumo de la bebida, y así se eliminaron las prohibiciones. (L. Peña, 2010).

 

En uno de los pasajes históricos nos encontramos con una leyenda que versa sobre si el café y el té era una droga, dice que intrigado el rey Gustavo III de Suecia para probar si estas bebidas eran droga o no, ordenó a un reo tomar café todos los días y a otro tomar té. El experimento, que fue seguido por médicos, se dice que después de un largo tiempo los médicos murieron después el rey, muchos años más tarde el condenado a beber té y por último el bebedor de café.

El café estuvo prohibido en Rusia, con penas incluso de tortura y de mutilación. Y, cuando la policía zarista encontraba a alguna persona poseída por una crisis nerviosa, se lo atribuía al café.

También a las mujeres se les prohibía la entrada a los cafés. La prohibición de las mujeres a los cafés no era universal, por lo menos en Alemania las mujeres frecuentaban los cafés pero en Inglaterra se les prohibió.

En La Meca, el 20 de junio de 1511, el emir Khair Bey observó, a un grupo de hombres bebiendo café, las características particulares y reunió a un grupo de doctores y juristas para decidir si la bebida se ajustaba al Corán, que prohíbe toda forma de intoxicación.

Ante estas circunstancias, Antony Wild, en su obra: “Coffee: A Dark History” “Café: Una historia oscura” acota: “que es fácil olvidar que el café es una potente droga, cuya introducción necesita de un consenso cultural, pero no de un consenso médico en Occidente”.

Por ello, agitados debates acompañaron a los inicios de la introducción del café en el mundo islámico. El entusiasmo era tal que una ley turca de la época sobre el divorcio precisaba que una mujer puede divorciarse de su esposo si éste no llegaba a proporcionarle una dosis diaria de café.

En 1511, Khair Bey administrador del Sultán hizo cerrar todas las cafeterías, llevando a cabo además una campaña de desinformación contra los perjuicios del café, cuando se enteró de que las críticas contra su poder provenían de bebedores de café. El cierre de las cafeterías causó rebeliones, lo que incitó al gobernador de Egipto a cancelar la prohibición. El consumo de café pudo entonces proseguir su desarrollo. En 1630 había ya un millar de cafeterías en El Cairo.

La prohibición volvió de nuevo a Europa, tras la apertura de las cafeterías y, curiosamente, por las mismas razones, es decir, por creer que la ingesta de café desarrolla el espíritu crítico, favoreciendo probablemente los intercambios intelectuales entre consumidores.

El café resultó especialmente reprobado por los sectores protestantes, aunque no produjo reacciones tan bruscas como el tabaco. Ya en 1611 algunos terratenientes alemanes pusieron en marcha el sistema de prohibir la difusión de la bebida de café. Estas medidas se mantuvieron durante al menos un siglo en el Norte y el Este de Alemania, hasta que Federico II de Prusia despenaliza su uso, sometiéndolo al pago de un fuerte impuesto. El malestar frente al café prosiguió en el norte de Europa hasta bien entrado el siglo XIX.

En Alemania también se experimentó la prohibición de la bebida del café veamos lo que nos señala Leonor Peña,

Pero fue el monarca, Federico II el Grande, el mayor enemigo del café en su patria, y lo combatió mediante un edicto, en cuyas disposiciones se detallan las más severas sanciones económicas, a quienes se comprobara la importación de café, procedente de las colonias de Francia y Holanda. Se originó esta medida en que cada día se acrecentaba la llegada de café desde Java, considerado como de excelente calidad.

(…) entonces incrementó el contrabando del arábigo grano. Pero, igualmente, no tardaron en ponerse en práctica medidas punitivas para evitar el ingreso de café. Algunos monarcas como el Rey Federico II, en Alemania promulgaron medidas como un edicto, profundamente divulgado, que hacía saber: “si alguien fuere sorprendido tostando café en su casa, será culpado y castigado con 3 años de prisión en fortaleza. Para descubrir a los delincuentes, habrá vigilantes encargados de ambular noche y día por las calles, los cuales entrarán en todo lugar en donde se sienta olor a café y pedirán el permiso para tostar. Y cuando este permiso no se presente, el grano será confiscado y el infractor castigado “Solo algunos tenían permiso oficial, para tostar café en sus casas.

 

PEREGRINAR DEL CAFÉ

III PARTE

El café desde Etiopía, a Yemen y Turquía

Como ya hemos visto, no hay duda de que el café es originario de Etiopía (antigua Abisinia en África Central), desde donde pasó a Arabia y de allí a la India, a través de peregrinos musulmanes que viajaban a La Meca, ya que las rutas de constantes peregrinajes fueron también, durante siglos, Importante rutas comerciales.

En la búsqueda de datos para la realización de este trabajo, he conseguido una leyenda que hace referencia sobre el principio del cultivo y consumo del café, en Yemen, donde se menciona a un viajero naturalista llamado Gemaledin, que según había sido informado por viajeros y peregrinos, sobre la existencia de la planta, de cuyo fruto tan prodigioso, se lograba una bebida que, al ingerirla, producía bienestar y mitigaba el cansancio. Este naturalista, viajó hasta la costa de Etiopía, interesado en confirmar la veracidad de tales noticias, consiguiendo la tan ponderada planta. Recorrió el largo camino de las montañas y andando por ellas, dice la leyenda, que encontró a un monje, pastoreando un rebaño de cabras. Gemaledin le cuenta su interés por encontrar tan especial planta y el monje después de oírlo le confirmó efectivamente la existencia del arbusto y de cómo se preparaba la infusión con sus frutos, a la vez que le obsequió una cantidad de semillas indicándole cómo debía realizar el cultivo de la planta. Al regresar a su tierra natal, Gemaledin empezó con su labranza, por lo que se dice históricamente, que este fue el cultivo de la primera plantación comercial de café en el mundo, realizada en Yemen, nación que para ese entonces se denominaba Arabia Feliz.

Veamos ahora los siguientes párrafos donde hemos podido confirmar literalmente la veracidad de esta historia:

 

Como héroe nacional, a Gemaledin se le concedieron los mayores honores por haberle proporcionado a su país bonanza, prestigio y riqueza, y en prueba de respeto y reconocimiento su nombre le fue dado, a su aldea natal; desde entonces, allí y en toda Arabia, se bendice su nombre deseándole el paraíso de Alá.

En la historia de Gemaledín, se cuenta que vivió hasta el año de 1497, y que ningún otro nativo de Yemen, ha proporcionado a su tierra tanto reconocimiento mundial, gracias a su descubrimiento, y a su iniciativa de realizar la primera plantación de café, que según esta leyenda fue bautizado este arbusto, en el nombre de Alá como arábigo. (Henao Jaramillo, 1992).

 

A esto le agregamos otras informaciones que encontramos en nuestras investigaciones,

 

En 1566, es publicado en Arabia un documento, en el que se dice que un Mollah llamado Djmaleddin Abou Elfrager, fue el que introdujo el café en Arabia, desde Abisinia en el siglo XIV. (…). (innatia.com)

 

Alrededor de unos cien años tuvieron que transcurrir para que el café saliera de Yemen hacia Turquía en el siglo XV, veamos:

 

Selím I, fue quien introdujo en Turquía, el café. La leyenda cuenta que cuando regresó de Egipto, después de una gran batalla, el líder turco, extenuado, y casi agotadas sus fuerzas, recibió de uno de sus soldados un licor oscuro, que le fue ofrecido asegurándole que le levantaría el ánimo. “Tan gratamente impresionado quedó del efecto de la muy aromática bebida, que seguidamente comisionó a uno de sus ayudantes para que acopiase suficiente cantidad del grano, y así fue como el café ingresó al Imperio Otomano, en el año 1517. (Peña L. 2010).

 

J. A. Osorio Lizarazo, (1964) dice, sobre el particular, lo siguiente:

 

Pero aun cuando el precioso arbusto sea originario de los bosques etíopes de África Central, fueron los árabes quienes divinizaron sus frutos, embellecieron su origen, le dieron nombre y extendieron por todo el mundo su embriagadora fragancia y su formidable poder revolucionario. Mientras permaneció en su tierra de origen el cafeto mantuvo su condición silvestre e impersonal. Al adaptarse a las costumbres humanas, los árabes pusieron en función el formidable dinamismo y la demoledora energía que lleva consigo y al propio refugio de su ensueño, de sus fantasías y sus quimeras.

 

El café en el Mundo Árabe

A partir del Puerto de Moca[33], el café se extendió al resto del Medio Oriente, Persia, Turquía, Egipto y África del Norte, y por el siglo XVI, llega al resto del Medio Oriente y Persia.

Ahora bien, Partiendo de estas acotaciones históricas deducimos que los principales propagadores del café fueron los holandeses, según pudimos averiguar, que cultivaron grandes sembradíos, en sus colonias de Ceilán e Indonesia. Ellos fueron los importadores de la planta del café y las semillas para la preparación de la bebida, siendo quienes lo aclimataron en los jardines botánicos de Ámsterdam, Paris y Londres, desde donde pasó a la Guayana Holandesa, a Brasil, Centroamérica y a otros países de Sur América incluyendo a Venezuela, debido a lo cual en tres siglos esta bebida ha pasado, de ser anónima, a convertirse en una bebida universal.

De acuerdo a todas estas informaciones históricas estudiadas, no hay duda de que los árabes fueron los primeros en descubrir las posibilidades económicas del café, ya que desarrollaron todo el proceso de cultivo y procesamiento y lo guardaron como un secreto, sin permitir la exportación de semillas fértiles, convirtiéndolo en su monopolio, por lo que la expansión del café tuvo gran dificultad para entrar a los mercados europeos debido a la resistencia de los árabes en la posesión de las semillas.

De la Meca a la India

A medida que la noticia del café va tomando espacios y se va expandiendo por el mundo va sorteando una legendaria travesía transcontinental con diversas y fatales dificultades que al momento de hacer esta investigación nos sorprende que una bebida tan placentera y tan nuestra, que a diario consumimos, haya tenido tantos tropiezos y obstáculos, veamos este pasaje histórico:

Cuenta la historia que un día, en el año 1650 un peregrino musulmán indio, llamado Babá Budan, quien viajaba a la Meca, se maravilló por el gusto del café descubriendo que era una bebida muy especial sobre todo para mejorar las convivencias religiosas, y fue tal aquel interés por conseguir semillas fértiles que después de agotar las posibilidades de lograrlo por la vía legal, entendió que no era posible. El café era un tesoro protegido por los árabes, entonces optó por obtenerlo a través del robo, y aprovechó una noche oscura, después de haber ubicado el sitio preciso donde estaban resguardadas las semillas fértiles, con éxito logró conseguir la forma para llegar al sitio y tomar unas seis o siete semillas fértiles y las metió en su morral y las sacó de La Meca. Su travesía terminó en una emboscada mortal, dice la historia que Baba Budan fue asesinado en una emboscada, cuando oraba cerca de la actual cueva donde está enterrado, junto con otros dos sufíes. Pero los granos que sacó de La Meca llegaron hasta India, fueron plantados y cosechados en Mysore, la tercera ciudad más grande en el estado de Karnataka, India, y cuyas plantas descendientes subsisten todavía hoy, según las informaciones históricas encontradas. Hoy Babá Budan es venerado como un santo indio por haber sido quien liberó el café.

Reyes Sánchez, respecto a estas apreciaciones argumenta que,

 

Durante mucho tiempo los árabes prohibieron la exportación, dado que suponía un negocio lucrativo, pero como el país era recorrido cada año por miles de peregrinos que iban a la Meca, un Monje hindú llamado Baba Budan aprovechó la peregrinación para robar una planta y llevársela a su país. Así se introdujo en la India, concretamente en la región de Mysore, zona aún hoy gran productora de café.

 

Entre los materiales investigados encontramos otras versiones sobre este y otros acontecimientos relacionados con el café, que no incluimos en este ensayo por no encontrar en ellas evidencias con suficiente certeza, no queriendo decir que, las que hemos incluido aquí, sean las certeras, es cuestión de estudio y análisis, ya que la historia del café está surcado de innumerables leyendas, con una muy rica literatura, tanto épica como lírica en la que se han inspirado grandes personajes de la Historia Universal de las diferentes áreas del conocimiento y estudio literario y científico. De aquí parte la gran riqueza cultural que se desprende del estudio de la historia del café.

Ahora veamos cómo pudo llegar el café a otras latitudes donde se hizo con muchas dificultades su arribo como producto agrícola comercial. El café tuvo grandes dificultades para entrar a los mercados europeos, ya hasta la Iglesia católica lo consideraba como la bebida del demonio, sin embargo la exquisitez de su aroma y sabor lograron que la población lo aceptara.

El viaje del café a Europa

Según los datos históricos trabajados, encontramos noticias de que fueron los holandeses, quienes con visión comercial introdujeron las primeras semillas a la Isla de Java en 1690. En efecto, estas investigaciones revelan que fue un personaje holandés llamado Nicolás Wisttsen, del que hemos conseguido muy pocas referencias sobre su existencia, quien logró burlar la vigilancia que ejercían los árabes sobre el café y a él se deben las plantaciones de café, que dieron origen a los arbustos traídos al Jardín Botánico de Amsterdam, el cual es uno de los más antiguos jardines botánicos del mundo, fundado en 1638, por el ayuntamiento de la ciudad de Amsterdam para que sirviera como jardín de hierbas para los remedios de médicos y boticarios. En la actualidad este Jardín contiene más de seis mil árboles, plantas tropicales diversas y plantas relacionadas con la medicina indígena. La colección inicial, fue reunida durante el siglo XVII con semillas y plantas que trajeron los comerciantes de la Compañía de las Indias Orientales[34], para su uso en medicina y por las posibilidades para el comercio, entre ellas el café, Coffea arabica, en la colección del jardín que sirvió como plantas madres para la totalidad de las plantas para el cultivo de café de Centro y Suramérica, veamos lo que dicen las referencias históricas descritas en coincidencia con varios historiadores:

 

La expansión del cultivo del café en diversos continentes la iniciaron los holandeses para no tener que depender de los árabes. Los holandeses lograron acceder a las semillas y fueron quienes desarrollaron los primeros cultivos intensivos en la India y en Ceilán (hoy Sri Lanka) en el siglo XVII, y en Indonesia a fines de ese siglo y comienzos del XVIII. El comerciante Nicolás Witizen, después de muchos intentos, logró obtener unas semillas que llevó la antigua Batavia (hoy Yakarta, en la isla de Java en Indonesia). Los cafetos sembrados pertenecían a la variedad conocida, más tarde, como Típica. En 1711 el primer embarque de 894 lbs. fue enviado a Amsterdam. De esta forma Holanda llegó a dominar la producción mundial de café.

Por un tratado de paz, en 1713, Francia recibió al año siguiente su primer cafeto de manos holandesas y llegó a la corte del rey Luis XIV, quien encomendó su cultivo al eminente botánico Antonio de Jussieu, en el Jardín Botánico de París. (cafedecolombia.com)

 

Pero también se habla de un comerciante holandés llamado Pieter van der Broecke, que en 1616. Fue el comerciante holandés que obtuvo algunos de los arbustos de café en Mocha, Yemen. Él los llevó a Holanda y los sembró en el Jardín Botánico de Amsterdam, donde comenzaron a prosperar en las condiciones de invernaderos y cuarenta años después, se estaban produciendo numerosas plantas de Coffea arábica, producto de esos arbustos conseguidos en Mocha.

 

De Amsterdam, el cafeto fue llevado al Jardín Botánico de París (Creado en 1635), y este hecho tuvo su origen en la Conflagración de Europa, que fue una larga guerra que vivió el Continente Europeo, que terminó con un Acuerdo de Paz firmado en la ciudad holandesa de Utrech en el año 1713.

En 1692, los holandeses siembran Coffea Arábica en Ceilán, y más tarde en el sur de India. Luego abandonaron estos cultivos para centrarse en sus plantaciones de Java, con el fin de evitar la reducción del precio por el exceso de oferta.

En las fuentes consultadas se dice que en el convenio diplomático firmado en Utrech se establecieron condiciones, entre las que se destacaba una muy particular y curiosa, debido a que expresaba que Holanda debería enviar el obsequio de un cafeto al Rey Luis XIV. Y en efecto así fue, dice la historia que grandes científicos de la época conformaron la comitiva para recibir tan especial regalo

Sánchez Reyes, refiere en su obra que;

 

(…) En 1715, Luis XIV de Francia, con su insaciable curiosidad y amor por la lujuria, fue por supuesto un ardiente bebedor de café. Los holandeses le debían un favor y para solucionarlo le proporcionaron sin no poca dificultad un árbol de café. El árbol había sido obtenido originalmente en el puerto arábigo de Mocha, luego fue llevado a Java, y finalmente cruzó los mares hasta Holanda, desde donde fue trasladado por tierra a París. El primer invernadero en Europa fue contraído para hospedar este noble árbol. Floreció, dio frutos, y se convirtió en uno de los más prolíferos padres de la historia de esta planta.

 

Ahora hagámosle el seguimiento a esa matica de café que le regalaron al Rey Luis XIV que se convierte en planta madre de las grandes y fructíferas plantaciones cafetaleras que se desarrollan en  Centroamérica y América del Sur y que jugó papel importante en la contribución al cese de la guerra en el Continente Europeo mediante el acuerdo de paz firmado en la ciudad de Utrech y pasemos a revisar la historia del café a partir de esta histórica planta real.

El café era de suma importancia en el comercio internacional de esa época para Luis XIV. Era una de sus mayores riquezas, lo que demostró con el intrincado invernadero que construyó especialmente para hospedar su hermosa planta de café, aunque del rey se dice que no tuvo interés en compartir su preciada planta, mientras otro hombre sí tenía sus propios planes para el futuro del café desde Europa para América, pero primero tenía que apoderarse de la planta de café de Luis XIV.

Pues, nos cuenta la historia que había un oficial de la Armada Francesa llamado Gabriel Mathieu De Clieu, era un militar ambicioso y decidió competir con los holandeses en el mercado mundial del café, pero para ello necesitaba al menos obtener tan sólo un fragmento de aquella única planta, para llevarla a la colonia francesa de Martinica.

Entonces Matiu De Cliux decidió solicitarle al Rey, un esqueje de la planta real pero Luis XIV, le negó tal solicitud, por lo que De Cliux, una noche de clara luna, cuenta la historia, tomó la determinación de entrar al Jardín Botánico de París y treparse por la pared del invernadero especial que el Rey había mandado a construir para la planta de café y una vez adentro tomó un esqueje de la planta y salió con la suerte de no ser visto.

Esta fue la primera de una serie de vicisitudes de riesgo que pasó De Cliux mientras zarpaba con aquel fragmento de la planta, de Francia hacia el Caribe. A partir de aquel arriesgado momento, De Clieu cuidó aquella fracción de la planta de café con su propia vida. Se dice que el diario de este navegante oficial, registra varios hechos donde la matica tuvo a punto de perderla, y cuenta que un pasajero envidioso de la planta, intentó comprársela. De Clieu se niega a venderla, entonces el interesado pasajero trata de apoderarse de la planta por la fuerza, produciéndose un fuerte forcejeo que casi rompe la planta, durante la lucha para quitársela. Más adelante durante el largo viaje, en alta mar un barco pirata tunecino los atacó, intentando capturar la nave, pero después de un feroz enfrentamiento con los piratas, el barco escapó casi de carambola, ahora él, y aún lo más importante, la planta, estaban a salvo. Seguidamente la nave enfrentó una violenta tormenta que estremeció al barco, duramente a su paso, amenazando con enviar a la nave, a De Clieu y su planta de café al fondo del océano. La tormenta pasó, y afortunadamente una vez más de Clieu y su planta sobrevivieron. La nave seguía a flote tranquilamente bajo un sol abrazador. Esta calma que al principio pareció ser un alivio, demostró ser más siniestra que las amenazas anteriores, pronto las provisiones de agua se quedaron cortas. Después de esos incidentes el buque quedó inmóvil por falta de viento y se racionó el agua potable pero De Clieu estaba dispuesto a correr el riesgo, dándole su ración de agua a la planta de café. Debilitado por la sed y el cansancio, sin saber cuándo llegaría a puerto seguro, él y su planta sólo necesitaba resistir. Y resistieron. Su desesperado emprendimiento dio frutos, la nave al fin atracó en Martinica donde bajo cuidados constantes el cafeto fue plantado en Preebear, donde lo cercaron con un seto de espinas y lo cuidaron unos esclavos. El cafeto creció, se multiplicó, y en 1726 se hizo la primera cosecha. Está registrado que en 1777 había entre 18 y 19 millones de cafetos en la Martinica.

Hernández de Lara, al referirse a este importante acontecimiento en su obra “De Esclavos e Inmigrantes. Arqueología histórica de una plantación cubana” nos dice:

 

En el año 1714 sería un año trascendental para la expansión del café. De la mano del Capitán de infantería Gabriel Mathieu de Clieu llegaría a las costas de la isla antillana de Martinica el primer esqueje de una planta de café; quien la había ocultado y conservado en los invernaderos reales del Rey Luis XIV de Francia para establecerlo en las cuestas del Monte Pelée.

 

Hemos observado que existe mucha imprecisión en cuanto a las fechas que se refieren las fuentes estudiadas, respecto a este acontecimiento, pero lo que si podemos dar por cierto es que fue en el Monte Pelée, un volcán inactivo cuya cima se eleva a 1.397 metros de altura en Martinica, donde se cultivaron las primeras plantaciones de café, con el esqueje de Gabriel Mathieu De Clieu, y desde esas plantaciones fue que se extendió el café a diferentes países.

De los cafetales de Martinica se introdujeron cafetos a Santo Domingo, Haití y Guadalupe. En Santo Domingo fue alrededor de año 1736 y de aquí a Cuba en 1748, por el Dr. Antonio Gelabert, vía Martinica también lo llevan los holandeses la Guayana Holandesa en 1719 y de allí, a la Guayana Francesa desde donde son sustraídas plantas que son sembradas en Brasil en 1727, pasando luego a Venezuela y Colombia.

El café llegó primero a la colonia holandesa de Surinam en 1718, y después se plantaron cafetales en la Guyana francesa y luego en Brasil, en 1727 en Pará. En 1730 los británicos llevaron el café a Jamaica, donde hoy en día se cultiva el café más famoso y caro del mundo, en las Blue Mountains. En 1825, es la fecha cuando se plantó el café por primera vez en Hawai, Estados Unidos, que produce el único café estadounidense y uno de los mejores.

Como aparece reseñado más adelante, en 1784 los misioneros capuchinos llevaron las primeras semillas de café a Venezuela desde el Brasil. Pero ¿cómo llega el café a Brasil? Pues veamos el siguiente relato histórico:

El Gobierno brasilero quería formar parte del mercado del café, pero no tenían plantas, así que en 1727 enviaron al Teniente Coronel Francisco de Melo Palheta a traer algunas plantas de la Guayana Francesa.

El Teniente Coronel Palheta partió a Guayana Francesa. Su misión oficial era resolver las disputas fronterizas, pero su encargo real era volver con una planta de café a Brasil. En el siglo XVIII las plantas de café estaban celosamente custodiadas. El Gobernador de Guayana Francesa sabía que sus cafetos eran muy valiosos y que muchos intentarían robarlos, de tal manera que era imposible conseguirlos ya que estaban muy bien protegidos y así que Palheta decidió elaborar su estrategia de ataque sobre un objetivo más fácil y que resultó ser la esposa del Gobernador.

Se dice en la historia que Palheta era conocido por su legendaria manera de cómo hechizaba al sexo femenino, y estaba dispuesto a emplearlo al servicio de su país. Siendo un caballero de Palheta nunca se supo lo que había sucedido tras bastidores, lo que sí sabe es que antes de su regreso hacia Brasil, la flamante esposa del gobernador le dio un obsequio en muestra de su afecto.

Jaime Bartroli en su obra “Lisboa La ciudad que Navega” lo resume de esta manera:

 

(…) el Teniente Coronel Francisco de Melo Palheta. El gobernador portugués de la colonia de Maranhão y Grão-Pará, lo envió como embajador a la Guayana Francesa oficialmente para negociar que los franceses respetaran el rio Oiapoque como frontera entre las respectivas posesiones. En realidad tenía una misión secreta: robarles algunas de aquellas semillas o brotes que tanta riqueza podrían llegar a proporcionar (…) usó sus mejores galanterías para camelarse a la esposa del Gobernador francés. Tuvo éxito. Y consiguió que en la cena oficial de despedida, la dama le regalara al caballero un ramo con tres brotes de cafetos camuflados entre flores (…).

 

Esos brotes fueron sembrados crecieron y se multiplicaron, implantando en Brasil un imperio cafetalero mundial, que desde hace alrededor de 150 años Brasil es el primer productor de café en el mundo. Para el año 1800 la otrora escurridiza planta de café se convirtió en el producto principal de la agricultura latinoamericana.

En el territorio de Santo Domingo, (Para ese entonces La Española, que comprende Haití y la República Dominicana) se cultivó el café a partir de 1734, y 1788. A partir de estas fechas el café tuvo una gran influencia en América Latina.



La notable excepción fue Costa Rica, donde la falta de mano de obra preparada impidió la formación de las grandes explotaciones de café. Comenzó en granjas pequeñas Pero los disturbios durante los siglos XIX y XX, afectaron el desarrollo del cultivo del café (Pendergrast, 2009).



A Colombia llega desde las Antillas Francesas. Los primeros cultivos en pequeña escala se registraron en los últimos tiempos coloniales, sobre todo en el departamento del Magdalena, en 1785, las primeras plantaciones a mediana escala se registraron en 1808 en Cúcuta y en 1813, Ignacio Ordóñez de Lara fue el primero en contar con un cultivo de 7.000 plantas de café. En la región del Cundinamarca fue Tyreel Moore en 1867 quien estableció los primeros cultivos y Mariano Ospina Rodríguez en el departamento de Antioquia. En el Departamento de Caldas en el llamado eje cafetero colombiano, los responsables fueron Eduardo Walker en jurisdicción de La Cabaña y Antonio Pinzón en el Águila, y para 1890 el café se constituye en base de la economía regional. En 1886 Simón López lo extendió a la ciudad de Pereira de donde partió la expansión del cultivo a zonas del Quindío y al Valle del Cauca. (El Café En Colombia)

El café también encontró su camino a la isla de Bourbon, ahora conocida como la isla de Reunión, un departamento de ultramar de Francia, situado en el Océano Índico, al este de Madagascar, y constituido como una región ultraperiférica de la Unión Europea y forma parte de la República de Francia. La planta produce granos más pequeños y se consideró una variedad diferente de la arábica conocido como var Bourbon, del cual se han generado los cafés de Santos de Brasil y el Oaxaca de México.

 

HISTORIA DEL CAFÉ EN VENEZUELA

IV PARTE

 

Llega el café a Venezuela

De acuerdo a nuestras indagaciones hemos podido deducir el origen de la cultura cafetalera venezolana es venido desde el Imperio Brasileño en el siglo XVIII:

En 1784 los misioneros capuchinos llevaron las primeras semillas de café a Venezuela desde el Brasil. Se dice en los escritos sobre la historia del café en Venezuela que fue el misionero José Gumilla, autor de “El Orinoco Ilustrado y Defendido”, quien introdujo y sembró las primeras semillas de café en terrenos de su misión Guayana (hoy Estado Bolívar) en el año 1730, cuando afirmó: “El café, fruto tan apreciable, yo mismo hice la primera prueba; Lo sembré y creció”.

 

Mario Briseño Iragorry citando al Padre Gumilla sobre el tema histórico del café en Venezuela dice:

 

Todos saben cómo no es cierto que fuera el padre Mohedano quien introdujese el cultivo del café en nuestro país. El Padre Gumilla en su maravilloso “Orinoco Ilustrado”, asienta que él sembró con sus propias manos las primeras semillas en las Misiones del Sur, por el año 1730. (De estas semillas deben derivar los cafetales salvajes que sombrean las selvas de la Paragua guayanesa). (…) En Nirgua y la Cordillera debió empezar a recogerse en el año 1770; y seguramente en Maracaibo o en Puerto Cabello, por marzo de 1779, tomó la Fragata “San Vicente Mártir”, de la compañía Guipuzcoana las primeras doscientos cinco libras de café venezolano que aparecen registradas en el Puerto de Pasajes[39], en Guipúzcoa, pues de contrabando ya lo habían llevado a Europa los holandeses un poco antes.


Cuando el Libertador Simón Bolívar apenas tenía unos meses de edad, próximos a cumplir su primer año de haber nacido en la Provincia de Caracas, por el año 1784, se estaba cultivando la primera plantación de café en los jardines de la aldea de Chacao, en la célebre hacienda la Floresta, Blandín y San Felipe Neri. Fueron los presbíteros Palacios Sojo y García de Mohedano quienes en compañía de don Bartolomé Blandín fundaron la primera plantación organizada de café en Venezuela.[40]

A propósito de la historia del nacimiento del Libertador Simón Bolívar en la provincia de Caracas[41] como lo he referido arriba, no es una mera suposición simplista en los anales de la historia del café en Venezuela, cuando en nuestro país se comercializaba con otros productos provenientes de la agricultura, donde aquella sociedad aristócrata colonial mantuana, llamada “los Grandes Cacaos” era sostenida y mantenida por la fuerza de trabajo esclava, que era el sostén de la economía regentada por mantuanos caraqueños: cacao, añil y tabaco eran los productos básicos.

 

Pues los negros olían a cacao y tabaco y también batían el melado del guarapo de caña cocido en los ingenios papeloneros de la colonia, que usaron para endulzar el café… ¡ah! Perdón, es que para esta fecha todavía el café no estaba en la cocina de las hermosas negras Capayeñas - pero ya las plantaciones de café se estaban gestando muy cerca de Caracas - en Chacao. Allí estaba Hipólita en cuerpo presente, era preciosa. Era linda y hermosa como todas las negras. Era una negra espléndida; yo la veo reflejada en la tasa del café que tomo en las mañanitas, y el bandido y polígamo de don Vicente, (según cuentan las malas lenguas de aquel tiempo) y es de suponer que no le perdió tiempo, como tiempo después lo hizo con la prima hermana de María Concepción, engendrando en este vientre al niño Manuel Carlos, al que triste tragedia le esperaba en Angostura varios años después. Pero en fin esa es otra historia que después tendremos que contarla, lo que no sabemos es, si por allá en aquellos lares Capayeños, la Negra Hipólita y Matea, ya habían tomado algún sorbo de café, “negro retinto” y “cerrero”, tal vez no, en la época del nacimiento del Libertador en la Provincia de Caracas, ¡Ha…! ¿En la ciudad de Caracas?

Me disculpan los lectores, pero son sólo reflexiones históricas que surgen cuando uno es adicto a la bebida del café, pues traigo a colación esta reflexión debido a que Bolívar fue tomador de café, y quien sabe cuántas cartas proclamas y discursos escribió y pronunció sobre una taza de café, como pudimos presenciarlo con el Comandante Hugo Chávez, durante sus emotivos discursos mediante sorbos del aromático café, pero hay una anécdota contada por Elías Jaua al cineasta Oliver Stone, donde le cuenta que un día “se pararon en la carretera, en una casa muy pobre, de una señora, él le dice: huele a café… y ella le dice ya vengo… y entra a su casa… luego la señora le trae café. Él lo prueba y le dice: “este no es tu café”, entonces la señora le dice: “uno de su seguridad me cambió el mío por otro”. Él se metió en la casa y se sirvió él mismo el café de la señora”. (Documental Mi amigo Hugo)

En cuanto a Bolívar se dice en el anecdotario presente en el imaginario popular copayero, en referencia a la existencia de un caserío antiguo, situado muy cerca de Capaya llamado El Café, por lo que me permito contar esta anécdota, muy poco conocida, pero que está presente en la tradición histórica oral de esos pueblos mirandinos, y cuentan que:

 

De retaguardia en la emigración a Oriente iba Bolívar, en Curiepe y Mamporal pidió agua para las bestias y se la negaron., siguió hasta el caserío de El Café, y allí la Mama Julia que era africana y que estaba marcada esclava, en una oreja y en la nariz, les bridó café aguarapao y agua de vertiente. Por el Tamarindo de Capaya les dieron agasajos de yuca frita, leche y miche y le sonaron las curbatas, minas y culepuyas y él ahí bailó negro toda la noche. (Anécdota referida por don Mariano Díaz Publicado en 6 octubre, 2011:

 

La Emigración a Oriente fue un episodio de la guerra de independencia de Venezuela en el que los patriotas venezolanos tuvieron que huir de la capital, Caracas, hacia el oriente del país tras ser derrotados en la batalla de La Puerta, por el sanguinario José Tomás Boves. El 6 de julio de 1814 se inicia la retirada, con alrededor de 20.000 habitantes de Caracas y unos 1.200 soldados que le quedaban.

 

Pero volvamos a la historia sobre el café que según ya vimos, llegó a Venezuela procedente del Brasil, donde había llegado a su vez desde Guayana Francesa. Allí lo recibieron de Martinica, y se sembró por primera vez en territorio venezolano, en las misiones que estaban a orillas del río Caroní.

Desde la Guayana el café fue extendido a la gobernación de la Provincia de Caracas. En Chacao, allí se levantaron en el año 1784 las primeras plantaciones cafetaleras; en la célebre hacienda “La Floresta”, propiedad del padre García Mohedano, donde hoy se levanta la urbanización que lleva aún este nombre; “Blandín”, hoy el Country Club de Caracas, que era propiedad de Bartolomé Blandín y “San Felipe Neri”, hoy Urbanización La Castellana, que pertenecía al padre Palacio y Sojo.

Veamos lo que acota el historiador Briceño I. ya citado:

 

El café aparece en nuestro país coincidiendo con la revolución comunera[45] y con el propio acontecimiento de la venezolanidad integral. Si el primer café que llegó a Pasajes en 1779 fue embarcado en Maracaibo, salió, pues, de la flamante Venezuela que gobernaba Unzaga y Amézaga, y no del Virreinato de Santa Fe. Y con el café apareció la música. El mestizo café va a ser el fruto republicano por excelencia. A su lado el cacao representaba el fastuoso poderío colonial. Es el símbolo de una América vencida. Constituye la fuerza de una pesada economía de dominio sobre el aborigen, que permitió al criollo llano comprar títulos que lo igualasen al noble peninsular. En cambio, el café es ágil, enhiesto y mestizo. Será el fruto que balanceará la economía de la república. Tiene, además, sobre el cacao la virtud de poder ser almacenado durante largo tiempo y dominar así los riesgos que imponen con frecuencia la intranquilidad política en la nueva república. Es fuerte de aguante como el hombre venezolano.

 

Fueron los presbíteros Pedro Ramón Palacios y Sojo, (fundador de la primera escuela de música en Caracas) y Antonio José García Mohedano, quienes en compañía de don Bartolomé Blandín, fundaron las primeras plantaciones de café en Venezuela, aunque siempre se la ha atribuido tal acontecimiento sólo al padre García Mohedano, cuando los dos presbíteros tuvieron igual participación en este importante acontecimiento.

 

Primeras Haciendas De Café En Chacao

Sobre este acontecimiento encontramos dos versiones históricas que nos relata la emocionante llegada del café a las inmediaciones de la Provincia de Caracas en plena Colonia. Tradicionalmente se ha dicho que la primera siembra del café en Venezuela la realizó el padre García Mohedano, lo cual constituye un error histórico al excluir al padre Sojo, pero al profundizar la investigación nos encontramos que existen dos versiones sobre el tema de este cultivo: una, donde según los estudios históricos del inminente historiador venezolano Arístides Rojas[48], donde dice que Bartolomé Blandín y los presbíteros Sojo y Mohedano plantaron tres cafetales en los alrededores de la iglesia de Chacao el año 1784 en las haciendas: “Blandín”, “San Felipe” y “La Floresta”; las tres dieron buenos frutos, particularmente la última, de la que era propietario el padre García Mohedano, que su producción le permitió pagar parte de los gastos de la construcción de la iglesia de su parroquia. Pero José Domingo Díaz[49]da otra versión en relación a este mismo acontecimiento, afirmando que el padre Mohedano[50] se dedicó en los meses de abril y mayo de 1785 a recoger los arbustos de cafeto que encontraba en los huertos de las casas de Chacao, donde se tenían a título decorativo; logró así trasplantar unas 6.000 plántulas a su hacienda de Chacao. Los arbustos murieron y, entonces, según Domingo Díaz, se reunieron Bartolomé Blandín y los padres Sojo[51] y Mohedano y formaron un semillero siguiendo el método francés utilizado en Santo Domingo. Tuvieron éxito y pronto pudieron contar con abundantes cafetales. Desde luego, consta documentalmente que en 1790 el padre Mohedano tenía sembrados 45.000 árboles de café en Chacao, siendo indudablemente uno de los introductores del café en el Valle de Caracas, junto con Bartolomé Blandín y el Padre Sojo.

Fue, pues, en las haciendas mencionadas donde se cultivó por primera vez en Venezuela el café con carácter comercial, y fue en la hacienda San Felipe Neri, donde se celebró la prueba de la primera taza de café, preparada con los primeros frutos cosechados, acto que fue amenizado con partituras de Mozart Pleyel y Haydh, fiesta bellamente descrita por Arístides Rojas y Luis Correa.

 

Mozart y Haydn fueron ensayados en “Blandín” y “La Floresta”, al amor proteccionista del padre Mohedano, de los Blandines y el Padre Sojo. Allá nació nuestra música y allá crecieron los primeros arbustos caraqueños de café, plantados por la mano generoso del futuro Obispo de Guayana, quien no adivinó que su nombre eclesiástico daría entre nosotros genealogía cristiana al arbusto que entró en el mundo europeo con el prestigio de las bendiciones de los fieles de Alah. Se tomó la primera taza de café, nutrida del suelo caraqueño, entre las románticas melodías del cuarteto de Juan Manuel Olivares, Francisco Velázquez y los dos Carreños.

 

Ahora apreciamos otras indagaciones que hemos conseguido en el libro “El café y las ciudades en los Andes Venezolanos 1870-1930”, de Alicia Ardao, donde señala que ya en 1741, Miguel de Santi Esteban habla de la existencia del café en Caracas pero es a partir de 1830 cuando toma importancia. Según Miguel Izard, también citado por Ardao, es en este año cuando se produjeron 5.311 toneladas a un total de 3.375 bolívares. En 1835, 5.343 TM para Bs. 7.3 98 y en 1840, 11.962 ton a Bs. 12.365.

Mario Briceño Iragorry dice en su obra ya mencionada que:

 

El escaso café que dio la rica tostadura celebrada orquestalmente en “Blandín” y “La Floresta”, pasaba en 1808, año definitivo para nuestra revolución, de la cantidad anual de diez mil quintales, que daban a sus dueños el magnífico rendimiento de cuarenta mil pesos, así fuera rudimentario y pobre el cultivo y, en especial, deficiente el regadío de las vegas de nuestro valle incomparable.

 

Tulio Febres Cordero, citado por Leonor Peña dice que Mérida fue el primer estado andino, donde el cafeto se introdujo y que antes de 1777, los sacerdotes jesuitas, sembraron algunas plantas en la hacienda de Las Tapias, y que la familia Picón realizó otra plantación en Las Cruces, en uno de los extremos de la meseta merideña.

A mediados del siglo XIX ya la economía cacaotera había dado paso a la preponderancia de un nuevo rubro: el café, el cual para 1894 alcanzó una producción de 959.525 sacos de sesenta Kg. Es así como para ese mismo año llegaron a exportarse en Venezuela, 84.769.091 bolívares, solamente por ese rubro, lo que representaba aproximadamente el 80 % de las exportaciones totales en nuestro país en aquel entonces, las cuales alcanzaban para ese mismo año la suma de 107.655. 694 bolívares.

El café cosechado en Venezuela era la especie “arábica”, la cual se consideraba la de más alta calidad, por sus propiedades de sabor y aroma. Se requerían unos 900 metros de altura sobre el nivel del mar para lograr un buen café. El cultivo del café en el centro de Venezuela se extendió a San Antonio, Las Minas y los valles de Aragua a partir de 1784, pasando luego a las provincias de Carabobo y Barcelona, destacándose nuestro café como uno de los mejores del mundo y en nuestra investigaciones he podido encontrar la narración de un pasaje vivido por el escritor historiador Mario Briceño Iragorry siendo Embajador de Venezuela en Costa Rica, durante una reunión con el Presidente de ese país caribeño, por los años cuarenta, en su obra: “Mensaje sin Destino”, donde cuenta el pasaje anecdotario refiriéndose al café venezolano:

 

(…) el nuestro es, o era el mejor. Pude comprobarlo en cierta oportunidad que el Presidente de Costa Rica, don León Cortés, comía en la mesa de mi legación en San José. A la hora del café, se lo hizo repetir hasta por segunda vez, y dirigiéndose muy complacido a su Ministro de Salubridad, mi excelente amigo Toño Peña Chavarría, le dijo: “Con razón todos reconocen que no hay café como el nuestro. Este es admirable”. Entonces yo, Muy orgulloso, me atreví a decirle: “Presidente me apena decir a Su Excelencia que el café que tomó es de Venezuela, y para más señas, de la hacienda de mí mujer

 

Según Alicia Ardao ya en 1776 se observaron cultivos en Cumaná y Río Caribe. En 1780 el cultivo se extendió al occidente, difundiéndose en tierras andinas: en Mérida, donde a pesar de una temprana introducción, probablemente antes de 1777.

En Táchira comenzaron a fundarse plantaciones después de la Guerra de Independencia; gracias a la iniciativa de Gervasio Rubio[52] , quien lo introdujo en 1794 a la hacienda “La Yegüera”, en las inmediaciones de la población que más tarde, en 1855, sería llamada Rubio; en Trujillo, probablemente introducido por Francisco de Labastida en 1801, y siguiendo por los Andes tachirenses, el cafeto continuó su viaje hasta Colombia, penetrando por Cúcuta y Salvador de las Palmas. Hacia 1809, según José Domingo Rus[53], en su descripción geográfica de la provincia de Maracaibo, “en Mérida abundaba el café, en Táchira se daba mucho, y en Trujillo ya había algún café”.

En el Estado Lara, según Ardao:

 

En los libros del Archivo Municipal de Morán en los que se manifiesta la existencia de producción de café desde al menos 1835. En ese año se habla de café en la hacienda de Juan Pablo Yánez que fue anteriormente del padre Rafael Antonio Yánez Orellana en la posesión de la Loma en los Humocaros (folio 7). En 1854 en la hacienda San Antonio, situada en el Palmar, propiedad de Antonio Losada, poseía cacao café y caña de azúcar (folio 2). En ese mismo año en la hacienda San Pedro, de Juan Antonio Oropeza heredero de Felipa Oropeza, tenía café y cacao. (Folio 22) En 1865 Cazones Damián Loyo de Guarico vende a Rafael Fernández participación en producción de café, en la Ciénaga. (Folio 23) En 1860 Petronila Oropeza esposa de Nicolás Guedez vende parte del Palmar a Juan Pablo Yépez donde existía además de caña, ganado y café (Folio 12).

 

Poco a poco el café fue desplazando al cacao como el principal rubro de exportación de la economía venezolana. Hacia 1830, la sustitución del cacao por el café ya es un hecho. El café comienza a dinamizar económica y políticamente a las tierras andinas, especialmente al Táchira, y dando un enorme impulso al puerto de Maracaibo, que actuaba como la salida natural de las exportaciones cafetaleras de la región andina y del departamento colombiano del Norte de Santander.

La expansión del cultivo del café en Venezuela se asienta dentro de un escenario de grandes cambios en la producción y en el consumo. Desde inicios del siglo XIX el consumo mundial de café se había incrementado rápidamente, especialmente en Estados Unidos, que importaba a principios del siglo unos 100.000 sacos anuales, menos del 10% de consumo mundial, elevándose al 30% entre 1855-1859 y al 40% entre 1880-1890. Considerables crecimientos del consumo también se observaban en Alemania y Francia.

El desarrollo de la agricultura andina, basada en el cultivo del café, tuvo una enorme repercusión económica y política en Venezuela: la producción llegó a un punto de impacto de crecimiento y desarrollo económico, ya que las tierras que hasta ese momento no habían sido explotadas en la zona montañosa del nor-occidente, fueron puestas en producción generando importantes sumas a la economía andina y venezolana, fortaleció la pequeña propiedad agrícola andina, intensificó una región deprimida, estimuló las salidas de importaciones desde Colombia, unió al Táchira al contexto político venezolano, fortaleciendo la red urbana andina que promovió los significativos cambios de vida de la población andina y dinamizó igualmente a la región zuliana, principalmente a Maracaibo.

Hacia 1841 vivían en Maracaibo unos 60 comerciantes alemanes. Algunos se dedicaban a la explotación y comercio de la madera. Y otros a la exportación de café, de la que fueron casi pioneros, junto con otras casas comerciales extranjeras, como las italianas Riboli y Abbo. Hacia 1870 las firmas alemanas Minlos, Breuer (más tarde, en 1896 Breuer, Möller y Co.), Steinvorth; Van Dissel Thies (luego Van Dissel Rode), Blohm, Schmilinski, Feuner, etc. controlaban la exportación de café desde Maracaibo, extendiendo sus redes comerciales por el estado Táchira y otros estados andinos, y hasta Cúcuta y Bucaramanga (Colombia).

Desde sus casas centrales en Maracaibo, establecieron sucursales en San Cristóbal, Rubio, Valera, Sabana de Mendoza, Motatán, etc. pero no sólo eran exportadores, sino también importadores, prestamistas, almacenadores, transportistas, aseguradores, consignatarios, etc.

A finales del siglo XIX, el comercio exterior desde Maracaibo estaba controlado por cinco casas comerciales alemanas: Blohm, Breuer, Van Dissel, H. Bornhorst y Schon-Willson.

Auge de la economía cafetalera en

Venezuela

El cultivo del café había cumplido su época peregrina. Hasta el siglo XVIII, había viajado desde Guayana a la región central venezolana donde se ubicó particularmente en los valles de Caracas y de Aragua, y luego, en el siglo XIX, desplazándose hacia la región centro-occidental, desde las cuestas andinas. El café se convirtió en el fruto por excelencia de esa región Andina, y los tres estados andinos: Táchira, Mérida y Trujillo, se perfilaron como líderes de la producción cafetalera a nivel nacional.

Los precios mundiales de café se habían mantenido bajos entre las décadas de 1820 y 1840, para luego recuperarse hasta alcanzar su nivel más alto, entre alzas y bajas, hacia mediados de la década de 1890, lo que favoreció a muchas zonas productoras donde el cultivo se había establecido en cierta escala antes de 1850, como sucedió en Venezuela, Haití y Costa Rica, y favoreció la implantación del cultivo en otras áreas, como Guatemala, México, El Salvador y Colombia. En ese contexto, se desarrolló la caficultura andina venezolana.

Para 1924 el estado Táchira pasó a ser el primer productor nacional, con un 28,73% del total nacional, seguido por el estado Lara (13,94%) y Mérida (12,28%). El estado Trujillo, produjo un modestísimo 0,26%, pero para 1937 contribuyó con un 13,86% de la producción nacional de café. El cultivo había encontrado en los Andes su tierra de gracia.

El grano de café y su comercialización trajo consigo diversos hechos que marcaban la historia en Venezuela, tales como: la incorporación definitiva del Táchira del territorio Nacional; el desarrollo de vías terrestres y férreas (por ejemplo el gran ferrocarril del Táchira; la creación del Ministerio de Fomento (1863); la utilización del bolívar de plata como moneda nacional (ley del 31/03/1879); el establecimiento de la Banca Nacional y extrajera; la presencia Tachirense en el Gobierno Nacional (Cipriano Castro, Juan Vicente Gómez, y Eleazar López Contreras, entre otros) y la prosperidad de la ciudad de Maracaibo (sede matriz de las casas comerciales y financieras Alemanas, puerto de exportación, etc.

Incidencia de la problemática del café a

nivel mundial en Venezuela

Gran Bretaña redujo el precio del quintal del café, lo cual repercutió en Venezuela que de 11 pesos que se cotizaba el café en 1825 bajó a 7,50 pesos en 1827, cuando el precio del quintal oscilaba entorno a los 9 pesos. Según Rafael Cartay: Revista Economía Nº 11, 1996. 37-45 relata como textualmente lo transcribo:

 

“Las crisis económicas y sus repercusiones... muchos productores prefirieron dejar perder los frutos sobre los arbustos del café”.

La crisis de 1836, provocada por la desmedida exportación de oro de Inglaterra a los Estados Unidos. Y las medidas tomadas por el Banco de Inglaterra para frenarla, así como sus efectos sobre el mercado financiero de Nueva York, trajeron el derrumbe de los precios del café en los años sucesivos, hasta principios de 1840.

La crisis de 1857, que afecto a Inglaterra, Francia y los Estados Unidos, iniciada a raíz de la disminución de los beneficios de la exportación de las minas de oro de California y de Australia y de algunas líneas de ferrocarril, crisis que ocasionó en Venezuela la caída de los precios del café en un 20%, del azúcar en un 50 % y de los cueros en un 70%. El cierre casi total del mercado exterior para las exportaciones venezolanas dejó como saldo una balanza comercial desfavorable y un aumento en la deuda, tanto interna como externa.

La crisis de 1882, iniciada con la quiebra financiera de la “Unión Générale” francesa, difundiéndose sus efectos negativos a muchos otros bancos e industrias europeas, sacudió a la bolsa de Nueva York entre 1882 y 1884, lo que llevó a la quiebra a 404 bancos. Sus consecuencias

 

fueron desastrosas para la economía venezolana: baja en los precios internacionales del café, disminución del efectivo circulante y, particularmente, de los ingresos por derechos de importación que, según la Memoria de Hacienda 1884-85.(…)

La crisis de 1890, que estallo en París con el escándalo de Panamá y del ring del cobre, llevó a la quiebra parcial a la Casa Baring Brothers, removió al mercado financiero francés, inglés, italiano y estadounidense, y se extendió hasta 1896, cuando se presentó una severa crisis mundial de la sobreproducción de café, particularmente por la intensa competencia del café brasileño.

En Venezuela, estas crisis provocaron una drástica reducción de los precios de exportación del café, que duró hasta 1908. Además esos años fueron aciagos para el país, ya que además, Velázquez (1973), se produjeron dos revoluciones, un ataque de viruela, una plaga de langostas y una larga sequía. La baja de los precios del café’ hizo perder el crédito internacional del país, y ocasionó la paralización de las aduanas y una drástica reducción en las ventas que llevó a la quiebra a muchos comerciantes. A finales de 1898, ante la gravedad de la crisis, el gobierno del Presidente Andrade, sometió a la Cámara de Comercio de Caracas tres soluciones para superarla: la emisión de papel moneda, la acuñación de monedas de plata y el incremento de un 25% en las tarifas de aduana. Prudentemente, la Cámara escogió la tercera medida. (Cartay R. 1996).

 

Decadencia de la producción cafetalera en

Venezuela

Hasta 1895 Venezuela ocupaba el tercer lugar entre los mayores productores mundiales de café, tras Brasil e Indias Holandesas. Entonces, el país producía entre el 6,5% y el 6,7% de la producción mundial, y entre el 15% y el 16% del total mundial de los cafés suaves. Al año siguiente, en 1896, Venezuela se convirtió en el segundo productor mundial y en el primero entre los grandes productores mundiales de cafés suaves. Después vino el descenso: en 1920 descendió al tercer lugar, en 1925 al cuarto, en 1931 al quinto, en 1932 al sexto, en 1933 al octavo.

Hasta la I Guerra Mundial (1914-1918) en Venezuela, permaneció el orden económico heredado del siglo XIX, con la influencia de un régimen de monocultivo agroexportador, liderado por el café. Pero la situación, había cambiado: los precios internacionales del café experimentaban una marcada caída desde 1898 a nivel mundial, como resultado de la sobreproducción brasileña, siendo afectada la producción venezolana quedando fuera de la competencia en los mercados internacionales.

El café, que representaba un 83% del total de las exportaciones venezolanas en 1897-1898 y en los años 1908-1909 bajó a 48,4% de las mismas. A partir de esta situación Venezuela vive serios problemas de Tesorería, y se intentó resolver tal déficit con nuevos y mayores impuestos, que redujeron la competitividad del café venezolano. Pero los gobiernos, a partir de este momento no fueron capaces de implementar política de incentivación al sector agrícola que permitiera remediar esta crisis en la que el café era el rubro más afectado, por ser punta de lanza en economía nacional.

En el año 1919, se había alcanzado un lugar importante en la exportación de café, cuando fueron superadas las 82.000 toneladas. De allí en adelante la producción de café percibió alzas y bajas debido a los acontecimientos perturbadores de las dos guerras mundiales, la aparición del petróleo, la Gran Depresión, la sobreproducción cafetalera del Brasil y la errada política agrícola de los gobiernos venezolanos.

A toda esta crítica situación que afecta a los caficultores del mundo y por su puesto a los venezolanos, se le agrega la crisis estadounidense de 1929 y la Gran Depresión, que se extiende hasta 1938, lo que hace que el movimiento activo de la agricultura pierda fuerza y valor, entonces la economía agroexportadora, encabezada por el café como rubro puntero de la economía, va siendo rescindida progresivamente.

El bolívar, para el momento era una moneda muy fuerte en relación a las demás. Durante la década de 1920 la cotización promedio del bolívar fue de 5,37 unidades por dólar. Para 1930 fue de 5,44; en 1931 de 6,75; en agosto de 1932 alcanzaba a 7,75 Bs./dólar.

En abril de 1937 el gobierno decidió valorizar plenamente al bolívar al cambio de 3,09 Bs./dólar, despejándose el camino para crear en forma definitiva una economía abierta para las importaciones y cerrada para las exportaciones no petroleras. Se impone así la economía petrolera en la estructura económica del país, en la medida en que, paralelamente, ascienden los ingresos derivados de la actividad petrolera.

El 22 de octubre de 1933 Estados Unidos, como parte de su New Deal, intentando recuperarse de la crisis que agitaba su economía, devaluó el dólar en un 34%. Muchos países que producían y exportaban bienes primarios, y cuyas economías, estaban vinculadas a Estados Unidos, siguieron al dólar en su devaluación. Venezuela, que no depreció su moneda.

A finales de 1933, después de la devaluación del dólar, la paridad del bolívar era de 3,94 Bs./dólar. A partir de enero de 1934, la paridad se ubicó en 3,06 Bs./dólar, lo que produjo el encareciendo internacionalmente de nuestros productos agrícolas de exportación, lo cual agudizó la crisis de la economía agroexportadora, reduciendo los ingresos de los exportadores, su financiamiento y su capacidad de acumulación, convirtiéndose el café en un producto de exportación no competitivo.

A partir del año 1937 la economía agrícola y fundamentalmente el sector cafetalero cae drásticamente afectando sobre todo a los pequeños productores y la masa campesina que servía de mano de obra en el mantenimiento y cosecha en los cafetales.

Ahora la economía se llama PETROLEO. Los campesinos se van a las ciudades con la finalidad de estar más cerca del choro del negro aceite, tan negro como el café, tan negro como la ilusión de ser habitante de un país que lo habían destinado para el disfrute de los privilegiados de capitalismo salvaje, donde los campesinos comienzan a emigrar, no importándole la calidad de vida, siempre y cuando sea en la ciudad donde puedan vivir, ya que en el campo las posibilidades de vida se hacían precarias, debido a la falta de políticas que les garantizaran fuentes seguras de trabajo, la subsistencia en la ciudad se hacía más accesible psicológicamente, porque nos vendieron la idea de que vivir en la ciudad era vivir bien y lo creímos y nuestros campesinos se fueron a engrosar los cinturones de miseria que fueron formando en las márgenes de las grandes ciudades, a merced del sacrificio, del hambre, las enfermedades, la desnutrición y finalmente la desencadenada delincuencia que en los últimos años se ha generado en las ciudades y que ya está también penetrando en el campo como consecuencia de las decadentes fórmulas políticas implementadas a lo largo del siglo XX, donde se le dio en trato meramente marginal a la economía agrícola y pecuaria nacional.

 

EL CAFÉ PARUPANO Y CAFÉ CORIANO

V PARTE

El Café Parupano

Durante todo este recorrido desde el Reino de Kaffa, por todo el planeta, en fecha aún no precisa históricamente, siendo testigo presencial el café de acontecimientos históricos agradables y desagradables, como pleitos, gustos y disgusto, el aguerrido pueblo ayamán de Parupano no esperaba este nuevo visitante africano que traía desde San Felipe Neri el señor Ignacio Montero, el primer almácigo del cafeto en el año 1840, con lo que el señor don Ramón (Monche) Arráez Montes de Oca, oriundo del Caserío Mataruca cercano a la ciudad de Coro Estado Falcón[54], funda en esta rica Loma de Parupano la primera hacienda de café que la denominó San Francisco, la cual hoy se ubica en el sector denominado El Palón, frente a la entrada de Camayata.

La prosperidad de esta región fue notable con el cultivo del café aunque los grandes beneficiados más bien fue el sector capitalista que monopolizó el producto a través de las casas exportadoras y los comerciantes intermediarios que les empeñaban las cosechas a los pequeños y medianos caficultores de Parupano,

Juan E. Jiménez lo relata de esta manera:

 

En el año 1840 se sembró en Parupano la primera plantación de café con almácigos traídos de San Felipe por Ignacio Montero, y fue en ese lugar donde el señor don Ramón Arráez fundó su hacienda “San Francisco”, en el año 1842, primera que se fundaba en esa fértil montaña, que más tarde debían considerarla como el dorado del Distrito Urdaneta.

 

Si para el año 1842, don Ramón Arráez realizó la primera hacienda de café ya el pueblo ayamán comenzó a degustar la primera agradable totuma de “kappe”[57] a partir del año 1844. Kappe, nombran el café, los indios ayamanes, al introducirlo como un vocablo más del castellano ayamanizado, a su lengua original ayamán.

Fueron muchas las haciendas que se fundaron a partir de aquel momento, después de Ramón Arráez, fue Sabas Arráez, y Otras familias como los Santelíz, Herrera, Meléndez, Giménez, Sánchez, entre otras, que aún se investigan. El auge del café en esta zona, desde esa fecha fue de gran importancia económica, lo que hizo que mucha gente de otras zonas del Estado Lara y también de Falcón, vinieran como obreros para el mantenimiento de la haciendas y la recolección del café, que venía por largas temporadas, de los cuales muchos se quedaron a vivir en Parupano donde la mayoría de los que hoy habitan estas comunidades son descendientes de estos.

Douglas López en la Revista Urdaneta en Magazine N° 22, al referirse a la población de Aguada Grande dice:

 

Todavía se escuchan por sus calles el paso del casco del caballo hacia las trillas del cafeto, aquel que crecía en Parupano, serranía cuya mirada perdura entre el canto de sus quebradas, del azulejo, del turpial, y de los loros; y que todavía sobrevive a la discriminada tala y quema de estos días. Desde allí bajaban en lomos de recuas, el café hacia las trillas del pueblo. Venían de la hacienda “San Francisco” de don Ramón Arráez, “Santa Elena” de don Sabas Arráez, “Bolívar” de don Ismael Arráez, “La Loma” de don Carlos Pereira, o “El Cucurucho” de don Paulino Paredes.

Todavía se ven las veredas que siguen el trillo de las carretas y el casco del caballo hasta las haciendas llenas de niebla que a veces no dejaban ver la blancura del azahar de los cafetos, o las rojas cerezas del café.

A finales del siglo XIX y principios del XX, sembradíos de cafetales y solariegas casas de haciendas, la dulzura de su clima y la temperancia de sus olores convenían a la prosperidad y la multiplicación del café, oro de aquella Venezuela labriega y pastoril. Por esos años Aguada grande se fue haciendo pueblo, con sus casonas, y sus moradores se fueron haciendo realidad.

 

El café de Parupano llegó a ser reconocido en mercados internacionales, especialmente el de Francia por su calidad y gusto exquisito, siendo este rubro el más importante en la economía de numerosas familias, en gran parte de los caseríos de esta serranía y que forma parte de su acervo cultural. Se comenzó a comercializar a través de la empresa exportadora denominada “Casa Sénior” ubicada en la ciudad de Coro a partir del año 1873, siendo el café Parupano y el café Carora los cafés suaves, que llegaron a destacarse como lo mejores del país, siendo exportado a Hamburgo (Alemania) a través de Curazao. De igual manera Casa Sénior exportó café a New York, (EE.UU.) y El Havre (Francia).

Fue de tal calidad el Café Parupano que encontramos una fotocopia de un artículo de prensa en la revista Gala que nos dice:

 

Cuando la economía de Venezuela dependía de la producción agrícola y nuestros rubros eran bien cotizados, se exportaba un café de un gusto exquisito que se cosechaba en el Cerro Parupano en el municipio Urdaneta del estado Lara. Francia era el principal comprador y tanta aceptación tenía que registraron una marca con ese nombre. Hoy, más de un siglo después, siguen tomando allí el café.

 

En el censo de 1875 se destaca Aguada Grande y la Serranía de la Venta (Parupano), como zona productora de café en gran escala. Según los hoy habitantes de la Loma de Parupano, para ese entonces esta zona cafetalera producía alrededor de 80.000 quintales de café, hasta inicios del siglo XX. En este momento es cuando Venezuela se coloca como segundo productor mundial de café y primer productor mundial de cafés suaves, debido a que las plantaciones de café, de las Indias Holandesas, padecieron las consecuencias de plagas.

Venezuela se estremeció entre 1901 y 1903 con la Revolución libertadora y el bloqueo de las potencias europeas, lo cual influyó negativamente en los precios del café creando una gran preocupación en los deudores de la Casa Sénior; desde Siquisique uno de los cafetaleros de Parupano escribe:

 

Yo pensé el año que expiró haber dejado satisfecha esa cuenta, pero se presentó esa atroz guerra la cual acabó de arruinarme. Agregando a ella la depreciación completa del café que ha venido a ser la verdadera tumba de nosotros los agricultores.

 

Estas expresiones pertenecen a una carta de Ismael Arráez desde Siquisique en 1903 dirigida a la exportadora Casa Sénior de Coro, Edo. Falcón («Sobre adeudo vencido de Ismael Arráez [12-10-1903]» Casa Sénior.

Los habitantes de Parupano comentan que, entre las causas de la caída del cultivo del café fue que en 1912, “llegó la llamada epidemia de la langosta”, que atacó los sembradíos de café, dejando asolado los cafetales y a esta versión le agregan la siguiente creencia: que el 3 de febrero de 1816, hubo un eclipse de sol que vaneó toda la cosecha de café.

 

Juan E. Jiménez, historiador urdanetence, en su “Historia del Distrito Urdaneta” a finales de la segunda década del siglo XX (1917-1919) nos dice sobre el café Parupano cuando habla sobre el Pueblo de Aguada Grande, dice que en este pueblo “se benefició todo el café de Parupano cuya producción media está calculada en 1.150.00 kilogramos, habiendo llegado a un maximun de 1.380.000 en años anteriores”

A partir de 1930 la exportación del café cayó enormemente. La casa Sénior se muda para Barquisimeto y desaparece a partir de finales de la década de los años 30, sin embargo la producción de café en Las Lomas de Parupano, se siguió desarrollando en menor proporción hasta el año 1956.

Según cuentan los habitantes de esta comunidad, que en el año 1930 se dio una importante cosecha en esta importante zona agrocafetalera, y a partir de allí se siguió cultivando el café en muy baja escala, los dueños de haciendas debido a los bajos precios del café y los altos costos de mantenimiento y producción y la falta de políticas para incentivar a los cafetaleros, optaron unos, por abandonar las haciendas, y otros se dedicaron a la cría de ganado y a la explotación del conuco; siembra de maíz, caraota y otros rublos que fue lo que llevó a esta próspera zona, al deterioro del suelo, producto de la tala y la quema en forma indiscriminada, lo cual se tradujo en un marcado deterioro del ambiente.

Pocos caficultores se mantuvieron en muy pequeñas áreas sembradas de café, los que en el año 1977, obtubieron una importante producción en la cosecha y a partir de allí casi desaparece la caficultura en la zona de Parupano, y fue hasta el año 2008, que cuatro de estos productores en resistencia, Miguel Pérez, Herbert Kellner Ernst, Alí Lozada, de la Loma y un productor de apellido Cordero del sector Arenillas, fueron llamados a realizar un curso del manejo del cultivo de café en el sector el Zancudo (Cubiro) Municipio Jiménez Estado Lara.

A partir de ese momento estos cuatro productores se convierten en facilitadores de la Misión Che Guevara, logrando incorporar un buen número de cafetaleros que se aprestaron a rescatar y renovar sus cafetales que permanecían abandonados o semiasistidos. Crean la ASOCIACIÓN DE PRODUCTORES DE PARUPANO (ASOPANO) integrada por 28 socios, presidida por el señor Miguel Pérez, como. Hacen diligencias ante los organismos del estado logrando un importante apoyo, por parte de Plan Café, FONDAS, FUNDACITE, INSAI, INCES. Actualmente la comunidad está organizada en el Consejo Comunal Lomas de Parupano.

La crisis cafetalera que afecto Venezuela y al mundo en los años 1920 y 1930 del siglo pasado, causado por la depreciación del rubro café, y aunado al crecimiento de la actividad petrolera en el país, llevo a muchos productores a abandonar los cafetales, presentándose el éxodo de la familia rural a los centros urbanos, o a sustituir las plantaciones de café por otros rubros agrícolas que incidieron de manera negativa en el ambiente, erosionando cuencas y laderas y destruyendo grandes áreas de bosques, sumado a esto la falta de innovación tecnológica a lo largo de los años, así como la ausencia de infraestructura en los procesos de beneficio del grano, no ha permitido mejorar la calidad del producto, situación que ha ocasionado un progresivo empobrecimiento del caficultor y su familia.

Actualmente en el municipio Urdaneta existen 152 hectáreas plantadas con cafeto y 138 productores, con una producción cercana a los 300 quintales al año, según datos del Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y Tierra (MPPAT), siendo el municipio con la menor producción y con los más bajos rendimientos por hectárea en el estado Lara. (Proyecto de Fortalecimiento RSIP del Café en el Municipio Urdaneta)

Con la creación del Plan Café en el 2005 y la Gran Misión Agro Venezuela en el año 2011, organismos gubernamentales adscritos al MPPAT, como son el Fondo de Desarrollo Agrícola Socialista (FONDAS), el Banco Agrícola de Venezuela (BAV), el Plan Especial Café del estado Lara, el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), el Instituto de Salud Agrícola Integral (INSAI) y el Convenio Cuba Venezuela (CONCUVEN), han prestado asistencia técnica, financiamiento y capacitación a los productores de café, logrando también entre otras cosas llevarle operativos de Mercal, proyectos de vialidad y la construcción de viviendas. Además de que la Gran Misión Agro Venezuela ejecutó el proyecto de producción de plántulas de café en viveros comunales para la renovación de cafetales agotados y poco productivos en la zona.

En el año 2010, el Fondo Nacional de Ciencia Tecnología e Innovación (FONACIT), otorgó a ASOPANO, una subvención de 236.090,30 Bs., para llevar a cabo el Proyecto Productivo “Red Socialista de Innovación Productiva de Café Municipio Urdaneta”, con el objeto de brindar a los caficultores, asesoría técnica, capacitación y adecuaciones de la tecnología de producción y procesamiento del cultivo del café. El proyecto fue ejecutado con la supervisión de la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y Tecnología del estado Lara (FUNDACITE Lara), en el lapso de febrero del 2011 a septiembre del 2013, siendo uno de los logros más significativos la construcción del Centro de beneficio de café, con el financiamiento otorgado por el Consejo Federal de Gobierno (CFG).

El apoyo dado por los diferentes organismos gubernamentales ha logrado que los productores de ASOPANO, representantes actuales de la red de café de Urdaneta, hayan mejorado las condiciones de vida y la de su entorno familiar, incrementado también la producción de café de 1 qq/ha (quintal por hectárea) a 2.5 qq/ha, sin embargo sigue estando muy por debajo del rendimiento promedio nacional que es de 5.5 a 7 qq/ha, y más aún en comparación con el rendimiento promedio de los municipios Andrés Eloy Blanco y Moran del estado Lara que es de 14 qq/ha, siendo los mayores productores de café del país según datos aportados por Plan Café. Por tanto se espera seguir aumentando la producción y el rendimiento por hectárea al menos al promedio nacional, fortaleciendo a los productores de café, a través del acompañamiento técnico y la formación bajo el enfoque de “aprender haciendo”, continuando con el plan de renovación de plantas cuya vida útil haya terminado, seguir con la diversificación del cultivo para mejorar los ingresos en el año y llevar a cabo un plan de poda para recuperar la productividad de plantas con más de 6 años en producción. También se espera fortalecer y consolidar funcional y físicamente el Centro de Desarrollo para el Beneficio del Café, de manera de colocar en el mercado un producto de mejor calidad, sea el café lavado superior o el café lavado, pagados actualmente en Bs. 2.657,00 y 2.150,00 respectivamente, en comparación con el café natural corriente que se paga a 1.700,00 Bs. y que es el obtenido por los productores del municipio Urdaneta. (Tomado del Proyecto de fortalecimiento RSIP de Café Municipio Urdaneta)

Actualmente se desarrolla el “PROYECTO DE FORTALECIMIENTO RSIP de Café Municipio Urdaneta” que apunta hacia el desarrollo y rescate del Café Parupano, proyecto que contempla Actualmente en el municipio Urdaneta se plantea ejecutar sobre 152 hectáreas plantadas con cafeto y 138 productores, con una producción cercana a los 300 quintales al año, según datos del Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y Tierra (MPPAT), siendo el municipio con la menor producción y con los más bajos rendimientos por hectárea en el estado Lara. (FONACIT)

El proyecto abarca un área de aproximadamente 300 hectáreas de las cuales 53 hectáreas son de plantaciones de café, distribuidas en pequeñas parcelas pertenecientes a 22 productores, ubicadas en los caseríos sectores de Parupano de las parroquias San Miguel y Moroturo del municipio Urdaneta del estado Lara, como son, La Loma, Camayata, Santo Domingo, Santa Bárbara, San Juan, San Antonio, El Tigre, Puri Limpia, Santa Lucia, El Tural, La Bolívar, Cumarebo y Altos de La Vega. Este cultivo forma parte de su acervo cultural y que ha sido trasmitido de generación en generación. Los productores adscritos a la RSIP poseen una parcela cercada de aproximadamente 1.250 metros cuadrados donde se prevé establecer viveros de café u otras variedades de plantas y con una laguna de aproximadamente 32 mil litros para el riego, además de un área de aproximadamente 350 metros cuadrados donde se está edificando un galpón donde funcionara el Centro de Desarrollo para el Beneficio del Café, la cual tiene una fuente de agua natural a una distancia de 500 metros que se puede aprovechar para suministrar agua al galpón. También se cuenta con 20.000 plantas de café menores a 1er. año de variedades Caturra y el Catuai, las cuales son altamente productivas y que vendrán a renovar plantas cuya vida útil haya terminado.

 

El Café Coriano

 

En esta casa funcionó la Exportadora denominada Casa Sénior de Coro que se encargaba de comprar el café de la región centroccidental de Venezuela para ser exportado a Alemania, Francia y Estados Unidos, también exportaba cueros y dividivi. Esta casa es conocida actualmente como Casa de los Arcaya. En esta casa nació el ilustre ciudadano Pedro Manuel Arcaya, actualmente es sede del Museo del Hombre. Los Senior eran una familia curazoleña que emigró a Coro en 1825. Simón Bolívar se hospedó aquí durante su estadía en Coro en 1826. Esta imponente mansión fue edificada por Don Pedro de la Colina y Peredo en el siglo XVIII.

 

Aunque parezca paradójico, a pesar que la región coriana no tenía vinculación directa con el cultivo de café, Coro se convierte en la principal ciudad exportadora del café, pues veamos a continuación la versión que hemos tomado de: “El café coriano y la Casa Sénior 1900-1930”. Universidad Central de Venezuela.

 

…cuyo cultivo se dio particularmente en la zona serrana, captando además el fruto que provenía de Lara e incluso del norte de Trujillo. Alrededor de operaciones con café, en algún momento de la segunda mitad del siglo XIX, se encontraron los ingredientes necesarios para impulsar el negocio: un exportador con visión capitalista – entre ellos Isaac A. Sénior, que a partir de 1884 pasó a llamarse Isaac A. Sénior e hijo (Casa Sénior)-, un pequeño productor, un agro ineficiente y un mercado internacional ávido de café. (…) Coro se hizo exportador de lo que en el mercado de fines del XIX y primeras décadas del XX se llamaron «clases ordinarias»: cafés de baja calidad y bajos precios utilizados como mezcla para hacer rendir el café tostado y molido.

Desde Coro, La Casa Sénior capitaliza el mercado del café absorbiendo la producción cafetalera de los estados Lara; Trujillo y la Sierra Falconiana.

 

El café Parupano fue uno de los mejores cafés suaves y lo exportan como café coriano, veamos:

 

La Casa Sénior captó la producción de los viejos y nuevos poblados del piedemonte y la sierra de San Luis (San Luis, Cabure, Curimagua, Pedregal, Pecaya,...) y de los más nuevos que surgieron y formaron la microrregión San Luis-Churuguara, como la villa de Churuguara, Pueblo Nuevo de la Sierra y Mapararí, así como los del eje Purureche-Piedra Grande hacia el occidente. Todos ellos afianzaron su prosperidad económica sobre la base de cultivos comerciales, predominando el café. Penetrando el estado Lara se ubican en la depresión de Barquisimeto poblados asociados al café en esos años, como Aguada Grande, antes San Miguel, registrada en el censo de 1875 como zona productora de café en gran escala, y Siquisique; este último con importantes operaciones de café hacia Coro, resultantes de su ubicación privilegiada con respecto a espacios dedicados al cultivo del aromático grano, como la serranía de la Venta, colindante con Falcón (Apuntes Barquisimeto: 331-332). Hacia la depresión de Carora se localizan de sur a norte El Tocuyo, Carora y Baragua. Estas tres poblaciones formaban parte de la antigua ruta colonial hacia Coro, la estratégica ruta de la sal -negocio monopolizado en buena medida por comerciantes tocuyanos- que conectaba con el occidente falconiano. La Casa Sénior usó la misma red para crear una ruta del café y captar el grano que fluía desde Trujillo y de las vegas a lo largo de los ríos Tocuyo y Curarigüita. Baragua fue punto importante por sus sitios de posada, sus jagüeyes y su ubicación fronteriza en la red de comunicaciones de la región. Fue un puesto de avanzada de Carora hacia Coro, que los comerciantes corianos usaron a la vez para beneficios comerciales como captador de la producción de café de su entorno (De Lima B. 2002).

 

Vistas estas referencias nos podemos dar cuenta que los destinos de este café recolectado en casi toda la región centroccidental de Venezuela, llamado café Coriano, desconociendo sus diferentes orígenes, que la calidad no era la mejor, sin embargo tenemos referencias muy fieles de que el café Parupano y Carora por su calidad y aroma era utilizados para mejorar la calidad de los demás cafés en su conjunto por lo que:

 

New York, El Havre y Hamburgo fueron el destino del humilde Coffea arábica coriano, un café de muy dispar calidad que debido a la heterogeneidad de su procedencia y la pobre tecnología de procesamiento carecía de tipos fijos. Ello determinó que la Casa Sénior no asumiera una postura estricta en cuando a comprar sólo sacos muy escogidos, enfatizando más bien otros aspectos del grano, como que estuviera seco y sin olor a humedad, para garantizar el peso del producto, y que no estuviera excesivamente mezclado, para facilitar el proceso de clasificación. Sin embargo, los compradores destacaban el llamado tipo Sierra, descrito como un café de grano grande, parejo en tamaño y color, con pocos granos negros, y algo terroso en sus clases corrientes. Otros tipos de café manejados por Sénior fueron el Carora y el Parupano (AHC-UNEFM, FS, Caja 2, Doc.).

 

El café tipo sierra podía ser uno de los mejores por el tamaño del grano pero no por su pureza. También podemos evaluar la forma artesanal desfasada tecnológicamente y la debilidad de los productores cafetaleros que eran explotados en forma miserable por los llamados productores intermediarios, que no eran agricultores sino comerciantes, que se aprovechaban de la buena intención del trabajador caficultor que sostenía la hacienda de café durante el año desde el mantenimiento hasta la cosecha, gracias al dinero que le aportaba el “caficultor” intermediario capitalista que no era productor, era comerciante usurero, que no hacía otra cosa sino empeñarles la cosecha, consiguiéndoles el dinero necesario para su manutención y pago a obreros, a cambio de la cosecha que era con que el trabajador caficultor le paga al “caficultor” comerciante que nada arriesgaba , pues observemos que:

 

El café coriano exportado por la Casa Sénior provenía de una miríada de pequeñas propiedades enclavadas a lo largo del sistema coriano y de las depresiones de Barquisimeto y Carora, en los llamados paisajes montañosos e intraserranos. El pequeño productor era doblemente débil. En primer lugar, la explotación que hacía de la tierra no era integral, carecía de las fuertes tendencias autárquicas, que sí tuvo, por ejemplo, el hato. Su magro excedente se canalizaba hacia la adquisición de aquello que no producía. Lo usual era la venta adelantada de cosechas. En segundo lugar, están los diversos momentos de la producción y comercialización del café, severamente limitados por factores que restaban velocidad a la reproducción del ciclo del capital, como por ejemplo, tecnologías atrasadas para la cosecha, lavado y trillado del grano.

Por otra parte estaba la persistencia del entonces inevitable sistema de transporte que eran los arreos de recuas, única alternativa para sacar el producto desde la sierra y más al sur, hasta el plano costero falconiano, y que estaba sometido a los imperativos del tiempo climático y el tiempo político, como cuando en 1898 desde Siquisique le avisaron a Sénior que por motivos de la guerra no habían podido enviar café para pagar una deuda, o cuando en 1912 le avisaron desde Pedregal que no podían levantar cargas: «por estar los animales en muy mal estado», o en 1926 Chirinos Hermanos, desde Churuguara, avisó que había escasez de recuas debido al verano y no iban a poder enviar todo el café comprometido (AHC-UNEFM, FS, Caja sin número (1898), Doc. 267; AHC-UNEFM, FS, Caja 137, «Eusebio López se excusa por no poder llevar unas cargas [24-04-1912]»; AHC-UNEFM, FS, Caja 269, «Explican escasez de arreos a Sénior que impide enviar el café [19-02-1926]») (2).

 

Todas estas dificultades hacían que el caficultor se sintiera presionado y explotado por los intermediarios que eran los victimarios directos del sector cafetalero, que contribuyeron en gran parte al desestimulo, a este importante sector, más la suma del desinterés de los gobiernos de turno, que muy poco les interesaba la producción agrícola, frente al impacto de la economía petrolera que comenzaba a resplandecer como una panacea, que más bien trajo un fuerte atraso al sector campesino, produciéndose un acentuado éxodo que profundizó la pobreza y la miseria en los campos agrícola de Venezuela.

COMUNIDAD LOMAS DE PARUPANO

V PARTE:

Ubicación Geográfica: La Serranía de Parupano, perteneciente a la Sierra de Baragua, del Sistema Montañoso Coriano, está ubicada en las Parroquias Siquisique, San Miguel y Moroturo del municipio Urdaneta del estado Lara.

La comunidad Las Lomas de Parupano está ubicada a cuatro kilómetro de la comunidad La Unión, subiendo hacia el Este, hasta llegar a la parte más alta, alinderada de la siguiente manera: Norte: caserío Los Planes; Sur: caserío La Parada; Este: caserío San Pedro de Cueriye; Oeste: caserío La Unión

Población: En la actualidad es de 219 habitantes; 52 hombres, 47 mujeres 35 niñas, 34 niñas, 32 adolescentes, 14 adultos mayores (7 hembras y 7 varones) que conforman un total de 63 familias. (Consejo Comunal Lomas de Parupano)

 

Coordenadas GPS: Latitud Norte: 10° 38´ 22´´ Longitud Oeste: 69° 19´ 42´´

Contexto geográfico – ambiental y Aspectos naturales: El relieve es de montaña, con vegetación característica de bosque, conformado por arboles forestales perennes, arbustos y plantas herbáceas anuales, con presencia de fuentes de aguas naturales (manantiales). Presenta precipitaciones entre los 800 y 1100 mm al año, con temperaturas que fluctúan entre los 20 y 26º C, con suelos ácidos y alturas hasta los 1200 m.s.n.m., condiciones favorables para el cultivo del café.

En tiempos cuando el rublo del café se mantenía como principal medio de sustento económico, era una zona bastante montañosa, las quebradas eran manantiales caudalosos, existía gran variedad de especias vegetales y animales que hoy algunos ya no existen o están en peligro de extinción, era bastante frio el ambiente y normalmente la neblina estaba presente hasta las 11 de la mañana. En la actualidad queda poca montaña en comparación a otros tiempos, la gran mayoría ha sido desbastada por los efectos de la deforestación mecanizada, la tala y la quema al igual que la fauna se ha ido disminuyendo debido a que los cazadores y compradores de animales silvestres los persiguen vivos o muertos.

Orígenes: Los orígenes de la población de Parupano los encontramos en el diario del conquistador Nicolás Federmann, denominado HISTORIA INDIANA traducido al castellano por el historiador falconiano Ramón Arcaya, donde el conquistador, apunta que el día primero de octubre de 1530, llegó a un rio llamado Tocuio (así está escrito en el diario), después de atravesar el rio acampó allí, pero por la curiosidad de que los guías e intérpretes (indios caquetíos que traía desde Coro) le habían dicho que en esa gran montaña existía una nación de indios llamados Ayamanes, que eran enanos, mandó entonces a un capitán con treinta hombres bien armados a buscar, por las buenas o por las malas a esos indios. (R.D. Silva Uzcátegui 1969).

El día siguiente llegaron por la noche y trajeron unas ciento cincuenta personas, hombres y mujeres, pertenecientes al pueblo Ayamán, que habían capturado al asaltar un pueblo distante a cinco millas al norte del Rio Tocuyo, pues los habitantes se habían defendido, negándose a venir voluntariamente, y se escenificó un combate donde murieron muchos indios, y también algunos “cristianos” resultaron heridos, según Federmann.

El historiador Silva Uzcátegui en su obra Enciclopedia Larense afirma que ese combate se dio en lo que hoy denominamos Montañas de Parupano, resaltando en su afirmación que este es el primer combate, entre indígenas y conquistadores que se registra en los anales de la historia del Estado Lara.

En cuanto al nombre de Parupano manejamos dos hipótesis: una es la que han venido sosteniendo los habitantes de la comunidad a través de la tradición oral, de que se debe al nombre de un gran cacique que gobernó toda esta región, que lo llamaban “El Indio Parupano”, El señor Miguel Pérez afirman haber conocido una estatua de este indio en la parte más alta de la montaña, que hace alrededor de unos 50 años que fue desaparecido este monumento.

La otra versión es la que nos refirió el Profesor Renato Agagliate hace algún tiempo cuando en la población de Sanare le preguntamos sobre los significados de algunos topónimos indígenas del Municipio Urdaneta y nos refirió que Parupano al igual que Arapanú son vocablos que pertenecen a la lengua Achaguas o ajaguas, que significa “lugar de aguas”.

Familias que poblaban La Loma de Parupano en los años 1940-1950: Según Miguel Pérez, caficultor de la zona, nos informa que las familia que vivían en La Loma de Parupano eran: en el sector El Provisorio, las familias, Pérez, García, Torrealba, Queráles, Piña; en sector La Loma: Finca Maruaye, del Chino Lao, quien siembra sisal por primera vez en el municipio Urdaneta; en el sector Páramo Rico, sólo habían 10 familias y se comunicaban con los caseríos Los Planes, El Cambur, Quebrada Amarilla y San Pedro de Cueriye, estos sectores están hacia el Norte, y al Sur están los sectores: El Lirial, Buenos Aires, Arapanú, La Horqueta, Cumarebo y Arenille.

En estos sectores del Sur, vivían: Pausides Serrada, La Familia Bracho, Chiche Arráez, Armando Bracho, Ticho Cordero y la familia Herrera y en el sector Santa Luía, finca El Tural del musiú Pedro Piña, donde realizaba la siembra de caña y funcionaba allí un trapiche.

La finca “El Tural” fue fundada por Miguel Meléndez; la finca “La Gallera” fue fundada por Luis Meléndez. El papá de la Familia Macho venía de Cumarebo Estado Falcón, los Mendoza y los Santelíz venían de Rio Tocuyo Estado Lara. En 1881, don Canuto Meléndez funda la finca “El Tigre”. (Conversación con Miguel Pérez y Alberto Sánchez 03/09/13)

La Hacienda Santa Elena fue fundada por Sabas Arráez, y su hermano Ismael es el fundador de la Hacienda La Bolívar, al igual que Ramón Arráez eran oriundos de “un caserío falconiano llamado Mataruca” (López, julio 2013), aunque también se maneja la hipótesis de que venían desde los Andes venezolanos.

Contexto Económico: En la actualidad el medio de sustentación económica sigue siendo la agricultura y la cría (siembra de maíz, caraota. Ocumo, parchita y café) cría de animales (Ganado de doble propósito, ovejos, marranos, gallinas, burros y caballos que son empleados como transporte interno). La mayoría de los habitantes cuentan con la tierra como medio de producción para el sustento familiar que atienden directamente y en época en que no trabajan sus tierras algunos trabajan en fincas particulares como asalariados, no dejando de atender sus tierras.

Contexto Social: La comunidad goza de servicios públicos, como: Escuela Primaria electrificación, carretera, ambulatorio rural barrio adentro, una ruta social, comedor escolar, colección Bicentenaria de libros que se adaptan a la formación de los niños y niñas quienes también cuentan con su computadora ”canaimitas” y MERCAL.

 

Educación: La escuela fue fundada en el año 1958, por la maestra Nieves Torrealba, quien impartía clases en una casa de familia hasta el año 1981 cuando se construyó una aula; en el año 2011 se construyeron dos aulas más, un comedor y una batería de baños y actualmente se ha construido otra aula, construidas por la Alcaldía y SAFONACC, por un monto de 38.000 bolívares, y contando con el apoyo de la comunidad se pudo construir una batería de baños y el arreglo del local del comedor.

La Escuela Primaria Bolivariana Media Jornada La Loma, cuenta con una matrícula de 45 niños 34 hembras para un total de 79 estudiantes, desde Educación Inicial hasta Sexto Grado.

Vías de Penetración: Las carreteras están en muy mal estado, necesitan sean engranzonadas y/o asfaltadas.

 

Salud: Existe un ambulatorio de Barrio Adentro atendido por una médico de Medicina Integral Comunitaria, y una enfermera que atienden a la comunidad.

Transporte: Existe una ruta social FORD 350 que fue comprada con un financiamiento de 80.000 bolívares aportados por FUNDACOMUNAL y el aporte de 20.000 bolívares por parte de la Alcaldía del Municipio Urdaneta.

Acueducto: Existe un acueducto que fue dotado por la Alcaldía del Municipio Urdaneta que abastece a toda la comunidad de La Loma y demás sectores adya

Misiones:

  • Misión MERCAL, se logró gracias a la aprobación por parte de Plan Café y el local donde funciona fue construido por la Alcaldía de Urdaneta. Este Mercal favorece a toda la comunidad de La Loma de Parupano y También a las comunidades: El Venadito, Camayata, Las Camelias, San Pedro de Cueriye y la Unión.
  • Misión Rivas: Funciona en dos etapas y ha graduado 18 bachilleres
  • Misión Barrio Adentro: se realizan operativos con médicos cubanos mensualmente. Y la doctora egresada de la Misión Sucre que asiste diariamente en el ambulatorio

Proyectos Socioproductivos: Han sido relevantes ya que generan empleos para la comunidad; fueron otorgados 11 créditos por parte de FUNDEMI por un monto de 20.000 bolívares para cada uno de los agrupados en las Unidades Familiares de 5 miembros para ganado de engorde, en el año 2008.

FONDAS, a través del Consejo Comunal Lomas de Parupano, otorgó la cantidad de 125.000 bolívares a 17 productores para la siembra de caraota, y en este sentido se continúa avanzando con lo que será la construcción del galpón donde se instalarán las máquinas para el funcionamiento de la mini-central que procesará el café, cuyo financiamiento es de 613.451 bolívares, aportados por el Consejo Federal de Gobierno, con el acompañamiento formativo del INCES, estando la ejecución del mismo a cargo del Consejo Comunal Lomas de Parupano.

De igual manera se ejecutó el Proyecto: “Producción de Plántulas de Café en Vivero Para Agricultores”, donde se están produciendo la cantidad de 36.000 Plántulas de café que han sido plantadas en las finca de viveristas que están a cargo de la ejecución del proyecto, con un financiamiento bajo la modalidad de subvención por la cantidad de bolívares 387.587.27 a través del Fondo Nacional de ciencia Investigación Tecnológica (FUNDACIT) y la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (FUNDACITE-LARA) y ejecutado por nueve (9) productores(viveristas) de la zona, bajo el apoyo y asesoramiento técnico de Plan Café, FUNDACITE, INSAI, INIA, FONDAS y el acompañamiento formativo del INCES.

En la comunidad el sector social predominante es el sector campesino pequeño y mediano productor y algunas personas que aun teniendo su pequeña parcela se ayudan económicamente trabajando en otras fincas.

Contexto cultural: En cuanto al origen de los actuales habitantes, aunque sabemos, de acuerdo a estas informaciones históricas que a la llegada del conquistador europeo, quienes aquí vivían eran los indios Ayamanes, los actuales habitantes son descendientes de personas que llegaron como obreros a las haciendas de café por temporadas, a finales del siglo XIX principio y mediados del siglo XX y muchos de esas personas se quedaron a vivir aquí y formaron las familias que hoy viven en estas comunidades. Estas personas venían desde Siquisique, Cauderales, Baragua y también del Estado Falcón, como Santa Cruz de Bucaral, Churuguara y otros pueblos. Es importante resaltar que los dueños de las haciendas de la zona de Parupano no vivían en Parupano. Vivian en Aguada Grande, Siquisique, Barquisimeto y otras comunidades, aquí vivan los trabajadores de las haciendas, y fueron ellos quienes empezaron a poblar o repoblar esta zona.

En cuanto a las tradiciones culturales, ya no existen; la danza de turas que se realizaban en otras épocas, los velorios a la Cruz, a San Isidro, las lloras, los conjuntos de violín ya no existen.

Gastronomía: La comida típica son las carotas, sancocho de gallina, la chicha de maíz, arepas peladas, la hallaca navideña y el manjar de maíz.

Religión: Existen dos expresiones cristianas en la comunidad: la “Iglesia Integral La Gloria de Dios” de las “Asambleas de Dios de Venezuela” y la iglesia de “Sólo Jesús”. También existen devotos de la Virgen del Carmen, cuyas festividades se celebran en la población de Aguada Grande a partir del 16 del mes de julio.

Lenguaje (Dialecto): Coloquial Larense con acento siquisiqueño.

Contexto político: Desde el año 2007 la comunidad está organizada en el Consejo Comunal Lomas de Parupano, perteneciente a la Sala de Batalla “Tierra y Hombres Libres ubicada en la población de Aguada Grande. Entre los voceros principales se destacan Yohel Piña y Milka Rojas Entre otros que sus nombres no tenemos en el momento. Existe la Asociación de Productores de Parupano que asocia a 28 cafetaleros y está presidida por el señor Miguel Pérez.

 

 

REFERENCIAS

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Fuentes hemerográficas

Revista Gala. (S/F) Diario EL Impulso. Recorte de prensa fotocopiado



Fuentes Testimoniales

 

Miguel Pérez. Presidente de la Asociación de caficultores de Parupano ASOPANO

Alberto Sánchez. caficultor habitante de la Zona de Parupano

Hacienda Licua

Rodrigo Herrera, caficultor habitante de la zona de Parupano Hacienda La Florida



Fuentes Comunitarias

 

Consejo Comunal Las Lomas de Parupano

Asociación de caficultores de Parupano (ASOPANO)

 

 

[4]El pueblo Oromo es el mayor grupo étnico que se encuentra en Etiopia

[5]Sufies, Secta mística del Islam.

[7] La Piedra Negra es una reliquia musulmana, que según la tradición islámica se remonta a los tiempos de Adán y Eva. Se encuentra en Kaaba..

[8] Moca, ciudad portuaria en la costa del mar Rojo, en Yemen. se hizo famoso por haber sido el mayor mercado para el café entre los siglos XV y XVII

[9] Hégira indica la época del traslado de Mahoma. Es la emigración de los musulmanes de La Meca a Medina, ocurrida en el año 632 de la era cristiana. Dicho evento marca en el mundo islámico el año primero. Los musulmanes toman desde el año 632 d. C. el primer día del año lunar en el que se produjo (16 de julio de 622) como referencia para su calendario.

[10] Gonder es una ciudad de Etiopía. Ubicada en la Zona de Semien Gondar de la región de Amhara. Hoy es patrimonio de la humanidad.

[11] Negus Neguesti Título honorífico otorgado a los gobernadores de las provincias o reinos más importantes de los antiguos imperios.

[12] La Meca es la principal ciudad de la región del Hiyaz, en la actual Arabia Saudita, y una de las más importantes de la península de Arabia.

[13] Es el representante de los monasterios, o sea el principal de la abadía.

[14] Al mencionar a Arabia se está hablando de Yemen (Arabia Felix)

[15]Clemente (VIII (1536 – 1605) fue el Papa N° 231 de la Iglesia católica, de 1592 a 1605. Su nombre de pila era Ippolito Aldobrandini.

[17] Marsella es una ciudad portuaria del sur de Francia,

[19] La guerra anglo-estadounidense de 1812, también conocida como la guerra anglo-americana o Guerra de 1812, fue un conflicto que enfrentó a los Estados Unidos contra el Reino Unido y sus colonias canadienses, que lucharon entre 1812 y 1815 por tierra y mar.

[20] Mayflower (Flor de mayo), nombre del barco que en 1620, transportó a los llamados Peregrinos desde Inglaterra, hasta la costa este de América del norte.

[21] Padres Peregrinos y Madres Peregrinas (en inglés Pilgrims) es el nombre dado a uno de los primeros grupos ingleses que en el siglo XVII, se establecieron en el territorio Nueva Inglaterra, hoy Estados Unidos para crear una "Nueva Jerusalén", reunidos por la iglesia puritana de cuño calvinista.

[22] El café de la casa de cambio era un hotel, cafetería y lugar de negocios en Boston, Massachusetts, a principios del siglo XIX. y en su época fue el edificio más grande de Boston y uno de los más altos en el noreste de Estados Unidos.

[23] La Ley del Sello, Ley del Timbre o Stamp Act, en inglés, de 1765 fue una ley del Parlamento Británico que impuso un impuesto directo y específico para las Trece colonias de la América británica que requería que la mayoría de los materiales impresos en las colonias se publicasen en papel sellado y producido en Londres, timbrados con un sello fiscal en relieve.

[24] El término whig corresponde al antiguo nombre del Partido Liberal británico.

[25]Tory es el nombre con el que se denomina a quien pertenece o apoya al Partido Conservador británico.

[26] Abreviación de public house, que en español significa "casa pública") es un establecimiento donde se sirven bebidas y se puede oír música.

[27] Honoré de Balzac (1799-1850) fue un novelista francés representante de la llamada novela realista del siglo XIX, autor de la Comedia humana y novelas.

[28] Wolfgang Amadeus Mozart, (1756-1791), fue un compositor y pianista austriaco, maestro del Clasicismo, uno de los músicos más influyentes y destacados de la historia.

[29] El libertino castigado o Don Juan es un drama en dos actos con música de Mozart y libreto en italiano de Lorenzo da Ponte basado en la obra de Antonio de Zamora.

[30] Ludwig van Beethoven (1770 – 1827) fue un compositor, director de orquesta y pianista alemán.

[31] Un imán es un sacerdote musulmán.

[32] Sheikh, un término honorífico en árabe

[33] El mayor mercado para el café entre los siglos XV y XVII en Yemen.

[34] Fue una sociedad de inversores que obtuvo la Carta real de manos de la reina Isabel I de Inglaterra con la intención de otorgarle privilegios comerciales en la India, convirtiéndose en un gran monopolio.

[35] http://www.biografiasyvidas.com/monografia/luis_xiv/fotos8.htm

[36] http://search.tb.ask.com/search/AJimage.jhtml?searchfor=Mathieu+de

[37] http://search.tb.ask.com/search/AJimage.jhtml?searchfor=Pieter+van

[38] www.google.co.ve/search?q=misionero+José+Gumilla

[39] El Puerto de Pasajes es un puerto marítimo español, situado en el norte de la península Ibérica, ubicado en la desembocadura del río de Pasajes, en el mar Cantábrico.

[40]www.google.co.ve/search?q=La+Negra+Matea+con+Bolívar

[41] No precisamente me estoy refiriendo a la ciudad de Caracas ya esta ciudad era la capital de aquella Provincia venezolana llamada Caracas, y cuando se dice que El Libertador Simón Bolívar nació en Caracas, puede ser que haya nacido en cualquier pueblo de la provincia en mención. ¿Sería en Capaya?

[42] /www.google.co.ve/search?q=La+Negra+Matea

[43] /www.google.co.ve/search?q=foto+de+chavez+tomando+café

[44] Imagen tomada de http://www.google.co.ve/imgres?newwindow

[45] La Insurrección de los comuneros en Venezuela fue un movimiento anticolonial revolucionario que buscaba liberar a Venezuela del colonialismo del Imperio Español, bajo la búsqueda de la rebaja de los impuestos. Desarrollado en los Andes venezolanos, en 1781.

[46] http://lecturas-yantares-placeres.blogspot.com/2012/05/la-primera-taza-de-cafe-con-don.html

[47] www.google.co.ve/search?q=El+Padre+García+Mohedano

[48] Arístides Rojas Nace en Caracas el 5 de Noviembre de 1826 el ilustre escritor, médico, naturalista e historiador.

[49] José Domingo Díaz, 1772-1834), médico, periodista, cronista, historiador y político venezolano. Se había hecho famoso por su actitud contraria a la independencia de Venezuela.

[50] Sacerdote español que residió en Venezuela, esta señalado por la historia por ser uno de los introductores del cultivo del café.

[51] Sacerdote y maestro de música. Conocido en la historiografía venezolana como el "Padre Sojo". Era hijo de Feliciano Palacios de Aguirre y Ariztía-Sojo y de Isabel María Gil de Arratia y Aguirre-Villela, bisabuelos por línea materna del Simón Bolívar era tío abuelo del Libertador.

[52] Gervasio Rubio abrazó la causa realista (1781-1782) y la gesta patriota después de 1810. En 1794 adquirió la hacienda “La Yegüera”, en la que inicio la siembra de café y añil en el municipio Junín; llego a ser el primer latifundista de esta entidad.

[53] Don José Domingo de las Nieves Rus y Ortega de Azarraullía, nació en Maracaibo (Venezuela), el 4 de agosto de 1768, fue caballero de amplia formación académica lo que le permitió distinguirse en el desempeño de actividades cívicas y burocráticas al frente de varios importantes cargos oficiales en diferentes países.

[54] Tomado de la revista “Urdaneta en Magazine (Aguada Grande) N° 22, año 2013

[56] “Kappe” según Ramón Queráles en su libro “El Ayamán” así llamaron al café, los habitantes del pueblo ayamán.

[57] “Kappe” según Ramón Queráles, así llamaron al café, los habitantes del pueblo ayamán.

[58] https://www.google.co.ve/search?q=Bloqueo+de+los+puertos+venezolanos

[59] http://www.google.co.ve/imgres?start=112&newwindow=

Comentarios
Asopano
Asopano
Exelente publicación que nos enseña la historia del café en el municipio Urdaneta del estado Lara, que para muchos es totalmente desconocida.
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